Un taxista sin corazón
Señor taxista, que el domingo 6 de febrero a las 22 no quisiste llevarme desde la esquina del casino, me gustaría contarte el dolor que le provocaste a mi hermano (es un chico de 21 años con síndrome de Down).

Viernes 11 de Febrero de 2011

Señor taxista, que el domingo 6 de febrero a las 22 no quisiste llevarme desde la esquina del casino, me gustaría contarte el dolor que le provocaste a mi hermano (es un chico de 21 años con síndrome de Down). Su dolor es más grande que el que lo hayas obligado a caminar ocho cuadras hasta mi casa, porque él se dio cuenta que no nos llevaste por algo que no quisiste explicar. A las pocas cuadras me dijo: "El hombre hizo gestos por mí", y se puso a llorar. Quiero que sepas que no nos volvimos al casino porque el amor por mi hermano es más grande y nunca le haría pasar otro momento como el que vos nos hiciste pasar. Sólo quiero que sepas que voy a ir a diario al casino a la parada de taxis hasta que te encuentre, te voy a tomar la chapa y la Dirección de Servicios Públicos va a saber ponerte en tu lugar de servidor publico. Mi hermano será el mejor testigo, porque, ¿sabés una cosa?, su corazón no conoce de mentiras ni de nada de lo que vos transportás en tu corazón. Hasta pronto taxista, ya vas a tener noticias mías desde la denuncia que te voy a poner en la Municipalidad.

Marcela Solís