Miércoles 01 de Septiembre de 2010
Un temblor de 4,7 grados de magnitud sacudió ayer parte de la región chilena de Atacama, donde está la mina San José, en la que 33 obreros permanecen atrapados a 700 metros de profundidad desde hace 27 días.
"El movimiento sísmico se registró a las 10.05 hora local y no ocasionó víctimas o daños visibles", según informó la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi).
La mina San José, donde ya está en marcha la perforación de un conducto por el que tratarán de evacuar a los mineros en un plazo de tres a cuatro meses, está a unos 801 kilómetros de la capital chilena.
Los encargados de las tareas señalaron haber percibido el sismo que, sin embargo, no alteró las operaciones.
Optimismo oficial. El presidente de Chile, Sebastián Piñera, aseguró ayer que "estamos bien encaminados" en las labores de perforación de la máquina Strata que prevé rescatar a los 33 mineros atrapados en la mina San José, en Copiapó, en pleno desierto del norte chileno.
"Anoche empezó a trabajar la máquina Raise Borer Strata 950, que está haciendo la perforación en la roca y tendrá que llegar a las profundidades de 700 metros bajo la montaña para poder rescatar a nuestros 33 mineros", confirmó ayer el mandatario en La Moneda, según difundió la agencia de noticias Ansa.
Reseñó también que "otra máquina viene en camino y va a permitir escanear la perforación que hizo una de la sondas para ir ampliando la sección de esa perforación y tener una alternativa de rescate".
Mientras avanza ya la primera perforación por la cual se extraerá a los 33 mineros se prepara una segunda sonda, para acelerar el rescate.
La primera sonda, que aprovecha una de las tres pequeñas cavidades abiertas desde la semana anterior, comenzó a operar cerca de la medianoche del lunes a un ritmo de unos 15 metros diarios. Esas tareas debieran durar entre tres y cuatro meses.
Las autoridades optaron finalmente por la otra alternativa que estudiaban para acortar el plazo de rescate: hacer una segunda perforación con una maquinaria cedida por una gran empresa cuprífera privada, y que sería más rápida que la primera sonda.
Mientras tanto, ayer continuó normalizándose la dieta alimenticia que se proporciona a través de una sonda a los 33 mineros. Se les hizo llegar yogurts y sandwiches de jamón, así como camas inflables. A través de la sonda por la cual se introducen los tubos de metal llamados "palomas", que transportan los pertrechos se les enviaron 16 catres desarmables, y en los próximos días se les enviarán los restantes, para evitar que los mineros estén en contacto con la humedad del piso de la mina. También se les envió ropa seca.
A partir de hoy "se les enviará comida normal", según informó el ministro de Salud, Jaime Mañalich. El probable menú de hoy consistira en pollo con arroz.
Con expertos. Mañalich y el ministro de Minería, Laurence Golborne, ofrecieron una rueda de prensa con cuatro expertos médicos y en rescate de la Nasa.
"Hemos tenido el privilegio de que se nos haya pedido venir para aprovechar nuestra experiencia en esta operación de salvataje y contribuir a que ella sea exitosa", dijo el subdirector médico del centro espacial de Houston, Michael Duncan, cabeza del grupo.
Mientras algunos familiares que aguardan el rescate en frágiles carpas a la entrada del mineral, en medio de un lugar polvoriento y pedregoso soportando las cálidas temperaturas del día y las gélidas de la noche, plantearon preocupación porque el obligado cierre de la mina dejó sin trabajo a 253 mineros. Hasta ahora aseguraron 180 puestos. l (Télam, DPA y AP)