Domingo 07 de Agosto de 2011
El ingenio Ledesma, a 120 kilómetros de San Salvador, tiene 5 mil trabajadores, más otros 2.200 durante la zafra. Produce azúcar, papel, cuadernos, jarabes, alcohol, carnes, granos, frutas, jugos y aceite.
En 1623, el gobernador jujeño Martín de Ledesma y Valderrama levantó el fuerte que llevó su nombre, la elaboración de azúcar comenzó a fines del siglo XVII, con el gobernador Gregorio de Zegada. En 1830, el azúcar fue explotada por José Ramírez Ovejero González, luego por sus hijos, uno de los cuales gobernó Salta en 1867. Desde entonces la firma influyó en la política jujeña. La Compañía Azucarera Ledesma, conformada en 1908, multiplicó su desarrollo en 1923, con su presidente Herminio Arrieta, suegro de su sucesor y actual titular: Carlos Pedro Blaquier. Produce 300 mil toneladas de azúcar y 70 mil litros de alcohol, un 20 por ciento del total nacional. Sus 50 toneladas anuales de papel representan el 40 por ciento de lo fabricado en el país.
La semana pasada, una asamblea de trabajadores exigió un salario básico de 3.500 pesos. En la zona, las organizaciones gremiales han vivido un pasado de lucha marcado por la Federación Obrera Tucumana de la Industria del Azúcar (Fotia). En Tucumán, cien de sus dirigentes fueron desaparecidos durante el Terorismo de Estado de los años 70. El ex intendente Luis Arédez, médico y asesor del sindicato de obreros de Ledesma, quien le hizo pagar impuestos al ingenio en 1973, es uno de los desaparecidos. En julio 1976 fue uno de los 400 trabajadores secuestrados por policías, militares y capataces del ingenio, cuando la firma cortó la luz en la zona. Vehículos de la firma llevaron los detenidos al ingenio, donde fueron torturados. Siguen desaparecidos 35. Arédez fue liberado, pero en 1977 volvió a ser secuestrado. Su esposa, Olga Marquez, junto a madres de desaparecidos en Ledesma, luchó por justicia, pero el 17 de marzo de 2005 falleció. Sufría de bagazozis, mal que produce el bagazo, desperdicio de caña quemada al aire libre. Por contaminar y su rol durante la represión del 76, en los tribunales jujeños varias causas esperan al grupo de Blaquier.