Un sentido agradecimiento
Cuando una escuela cumple tantos años como la escuela primaria de nuestro querido Coronel Bogado, no se puede dejar de rememorar a todas aquellas personas que pasaron por ella poniendo su grano de arena...

Lunes 20 de Septiembre de 2010

Cuando una escuela cumple tantos años como la escuela primaria de nuestro querido Coronel Bogado, no se puede dejar de rememorar a todas aquellas personas que pasaron por ella poniendo su grano de arena. Mi reconocimiento es para una de sus tantas ex directoras: Rosa Hure de Romanini o señorita Chita, afectuosamente. Una docente de alma que dejó huellas en quienes tuvimos la oportunidad de conocerla y vivenciar ser sus alumnos. Hoy la recuerdo para que otras personas también la traigan a su memoria y puedan valorar lo que ella dejó en cada uno de nosotros. En lo que a mí respecta, fue una directora que me inspiraba respeto, que corregía mis errores y a través de ellos me enseñaba a mejorar. También con mis padres, quienes trabajaron a su lado en la escuela, como portera mi madre y como jardinero, mi padre. Fue benévola y les hizo sentir cerca a un persona recta, justa pero que les brindaba confianza a través de las responsabilidades que debían cumplir. Estas fechas conmemorativas son valiosas para que nos demos cuenta de que hubo en nuestro camino grandes personas, que los trajines diarios las dejan relegadas a la vista de todos pero que se conservan intactas en lo más recóndito de nuestra alma, porque es cruel olvidar, y es hermoso añorar y recordar. Seguramente muchos lectores coincidirán conmigo y con estas palabras. Hoy sólo necesito en nombre de mis padres que ya no están y en el mío propio decirle gracias señorita Chita.


Mary Sánchez,
DNI 5.599.167