Miércoles 21 de Octubre de 2009
La policía rosarina investigó ayer durante casi 20 horas la desaparición de un muchacho de 19 años cuya familia denunció que había sido secuestrado. Finalmente, el joven apareció en buen estado de salud ayer a la tarde en la zona ribereña de la ciudad de San Lorenzo.
El caso presenta aristas confusas ya que en un primer momento fue presentado como un secuestro extorsivo. Luego, con el transcurso de las horas, esa versión se fue desvaneciendo y voceros policiales dudaron de la veracidad del suceso. Finalmente, distintas fuentes policiales y del Ministerio de Seguridad confirmaron a La Capital que "el secuestro nunca existió".
Todo se inició cerca de las 21 del lunes. A esa hora, Maximiliano G. salió en un Chevrolet Corsa verde de su casa de México al 200 bis con dirección al cámping del Sindicato de Luz y Fuerza ubicado cerca del supermercado Makro, en Circunvalación y la autopista a Santa Fe, donde jugó al fútbol con unos amigos.
Unas dos horas después, según el relato familiar, el muchacho salió del cámping y no regresó a su vivienda: sus parientes le perdieron el rastro. Cerca de la medianoche, una tía recibió un llamado desde el celular del joven. "Tenemos secuestrado a Maximiliano y queremos 100 mil pesos para largarlo", dijo un hombre.
Cuarenta minutos después, la tía del muchacho recibió otro llamado con la misma advertencia. La mujer se contactó entonces a la casa de la abuela del joven, donde él vive porque sus padres fallecieron, y decidieron denunciar el suceso a la policía. El caso fue tomado por la sección Seguridad Personal y la Tropa de Operaciones Especiales (TOE).