Viernes 01 de Marzo de 2013
En este momento delicado y fuerte de su Ministerio Petrino deseo renovarle mis sentimientos filial y de agradecimiento sincero por la grande y meritoria obra desplegada por usted en estos ocho años al frente de la Iglesia universal. Se une a mí toda la Familia Lasallana, formada por cinco mil religiosos, ochenta mil docentes y el casi un millón de alumnos y centros de ex alumnos dispersos por el mundo. No deseo ocultarle que para todos nosotros es éste un momento lleno de emoción y de tristeza, aunque sostenido por una fe profunda, consciente de que el Señor actúa para nuestro bien y el de su Iglesia, aún cuando no seamos capaces de comprender plenamente sus planes. Por eso, nuestro profundo agradecimiento se dirige ante todo al Señor por haber reservado a nuestra época, tan desorientada y turbada, un pastor sabio, prudente, humilde y santo, que ha sabido transmitir a la humanidad, con gran generosidad y lucidez, las imperecederas enseñanzas de Cristo. El agradecimiento se hace luego extensivo a usted, Santidad, por la forma como ha sabido secundar los designios de Dios sobre usted. El Señor le recompensará.Felicitaciones sinceras por la meritoria obra que seguirá desarrollando entre nosotros con su oración y con sus escritos, Santidad, la humanidad sigue teniendo deseo y necesidad de usted. Le saluda en Cristo, junto con toda la Familia Lasallana.
Hermano Alvaro Rodríguez Echeverría