Sábado 28 de Febrero de 2009
No es fácil en este país ser fotógrafo, tan linda profesión. Si bien para sacar fotos sólo basta entusiasmo y una simple máquina, a la hora de tomarlo como trabajo la cosa cambia. A lo largo de estos últimos años he podido comprar lo necesario, para poder brindar lo que yo creo un buen servicio. El jueves 12 de febrero, trabajando en la calle, pasaron dos personas en una moto y me arrebataron el trípode con la cámara y el flash. Desde ese momento empecé a pensar cómo recuperar lo que mucho me había costado conseguir. Esa misma noche junto a Oliver recorrí la zona buscando un nexo con los ladrones, ofrecí rescate, hice la denuncia en la comisaría 17º y al día siguiente llamé a todos los colegas que tengo agendados y personas relacionadas con la fotografía, a los contactos del mail y además a mis amigos. Y aquí es donde comienza el propósito de esta carta. Un grupo de mis amigos organizó un asado el pasado domingo 22 de febrero. La organización fue sorpresa, a medias, yo sabía que hacíamos un asado pero lo que nunca imaginé fue la convocatoria y el propósito del mismo. Todas estas personas pusieron algo de dinero para que yo pueda comprar nuevamente mi equipo de trabajo, competitivo y actual. No sólo eso, también llenaron mi espíritu de alegría, energía y entusiasmo. Pude ver con esto, que por un robo hay unas 100 personas que están dispuestas a darte una mano, que seguimos siendo más los buenos que los malos. Gracias a todos.
Leandro Emilio Forno
leoforno@hotmail.com