Un recuerdo a la "seño" Olga
¿Quien no recuerda a su primera maestra? La mía se llamaba Adelfa Cora Bozzi, y era la mejor del mundo.

Martes 07 de Junio de 2011

¿Quien no recuerda a su primera maestra? La mía se llamaba Adelfa Cora Bozzi, y era la mejor del mundo. Siempre he pensado en lo trascendente y difícil de la tarea docente cuando se trata de chicos que comienzan sus primeras experiencias escolares, pero estimo que en la actualidad este "oficio" ha sido desvalorizado en parte por la sociedad, cuestión que ha impactado tanto en docentes como en alumnos. Sin afirmar que todo lo anterior fue mejor y sin desconocer el mérito de algunos docentes de nuestra época, creo que la figura de Olga Cossettini puede constituir todo un símbolo de los maestros que siempre hemos querido y pretendido. El próximo 18 de agosto se cumplirán 113 años del nacimiento de Olga en San Jorge (Santa Fe). Otros datos biográficos pueden encontrarse en internet pero recordemos que fue la creadora de la escuela Serena, que llevó a cabo en la escuela Dr. Gabriel Carrasco (barrio Alberdi de Rosario) y donde sus alumnos experimentaban al aire libre nuevas vivencias de la realidad y su entorno (observar, ver, aprender y aprehender). Su actividad no olvidó la lucha gremial, la investigación y la extensión de sus logros. Algunos funcionarios de chatura inconmensurable la criticaron y llegaron a dejarla cesante sin que pudieran quebrar su entereza. Digamos también que tuvo una gran colaboradora en su hermana Leticia, en padres de alumnos y en algunos estamentos directivos. Si quisiéramos resumir el por qué hoy es recordada y valorada con tanta justicia podríamos decir que Olga fue una conjunción de talento, creatividad, perseverancia y profundo amor por su vocación de toda la vida. Como dijera Nidia de Fontanini, un 27 de mayo de 1987, esta maestra ejemplar emprendió su último vuelo y es probable que con el seudónimo de Olga Corazón ande por allí arriba haciendo de las suyas.

Omar Pérez Cantón