Domingo 09 de Marzo de 2014
A un año de su deceso, sigo rasguñando en las entrañas de mi memoria para no borrarla ni un solo día a fin de homenajearla y retribuirle por cada segundo de amor que me brindó. No dejo de sorprenderme de aquellos lineamientos básicos tan firmes e inteligentemente vigentes, que recién hoy logro comprender y los hago míos como un legado: “argentina de pura cepa”, odio irreconciliable hacia los yanquis y piratas o contra todo lo que implique imperio o colonia, pese a que seguía la vida y obra de los reyes −porque la sangre gallega tira− y es la ¡Madre Patria! No pudieron mis largos años de tiranía como nieta lograr que mirara otra cosa que no fuera “Argentinísima” o cualquier programa que diera el Canal de España. Hoy en cambio miraríamos juntas la Televisión Pública. Viajar era su deleite y cada vez que podía la acompañaba, pero jamás aceptó cruzar la cordillera, porque los del otro lado “no eran amigos”. Tanta convicción, el 2001 la agarró con pesos en el colchón porque odiaba los dólares, ella ahorraba en su moneda. Nosotros nos reíamos y nos agarrábamos la cabeza, pensábamos que eran “cosas de viejos”, y ahora ese es mi pensamiento y el de muchos más que deseamos una Argentina más libre. Siempre de avanzada mi abuela (y vestida de rojo de pies a cabeza), o por lo menos así pintaba la historia. Iba a bailar sola con sus amigas (donde conoció a mi abuelo), se bañaba en las quebradas del Saladillo, trabajó hasta que el casamiento se lo permitió, pero nada le impidió correr detrás del tren que transportaba a Evita y vestir luto cuando murió el general. Si hubiera tenido la suerte de conocerla en esa época seguro que nos hubiésemos hecho amigas, y salir de parranda como lo hicimos 55 años después. Tengo presente el cuadro de San Martín sobre su caballo blanco coronando la pared de la cocina de calle Perú 1245 (al lado de mis dibujos), y ni hablar del afiche de Fidel que custodiaba su ropero (lleno de sus besos no disimulados porque se los daba con rouge). Si Paul Gaguin se puede enorgullecer de su abuela Flora Tristán, cómo yo no voy a estar habilitada para escribirle estas líneas. Podría hablar de mi abuela bordándome el delantal del jardín, o esperándome con delicias al mediodía siempre a la misma hora y en el mismo lugar, con mi plato y vaso especial. Hasta el día que me recibí, como tampoco no me alcanzaría la riqueza de nuestro idioma para expresar en tinta la explosión en mi corazón cuando alzó por primera vez a Ema. Todos y cada uno de esos recuerdos que atesoro, pero después de todo he comprendido que quería trascender por otra cosa y no por los quehaceres domésticos. Recapacitando sobre la inmortalidad (que hubiera deseado fuera también otro de sus atributos), siento que estoy viviendo la continuación de su vida. “En el cielo las estrellas… y en el centro de mi alma”.
Soledad Moreno
DNI 27.697.381
Sábado a la tarde
Me dispuse a disfrutar el sábado, cuando en vísperas del mes que comienza a desplegar su vigencia el otoño no tuve mejor ocurrencia que escuchar el discurso de la señora presidente inaugurando el período del legislativo nacional. Tres horas aproximadamente de un relato de diez años de una década ganada que por mi casa nunca pasó. Advertí no obstante que en ningún momento esta señora se acordó de abordar los temas de la corrupción, de la inflación y del narcotráfico. Bueno, me dije, para ella la corrupción deberá ser algo muy natural (total alguno diría, esa es una plaga que recorre la mayoría de los países europeos, nosotros como nación civilizada no deberíamos alarmarnos), de la inflación, no vale la pena destinarle un discurso puesto que con lo acumulado en esa década ganada la misma, puede bancarse bien dicha sensación . Y respecto del narcotráfico, para qué hablar, no vaya a ser que los muchachos de algún “cartel” se sientan agredidos y le manden algún sicario para que haga un ajuste de cuentas (no es tiempo de andar haciéndose la valiente). En fin terminé esa tarde yendo al supermercado para ver si algún patriota estaba cuidando los precios, no vaya a ser que éstos aumenten menos que la inflación.
Amilcar Monti
Tango del bueno
El sábado 1º de marzo, tuvimos la oportunidad de asistir con mi esposa a un hermoso espectáculo de tango, en la “Casa del Tango”, que funciona en un salón reciclado con buen gusto, de lo que fuera el espacio que se usaba antiguamente como tanque elevado del agua que tomaban las locomotoras a vapor del Ferrocarril Central Argentino. En un ambiente acogedor y a sala llena los amantes de nuestra música ciudadana, pudimos presenciar, escuchar y aplaudir a la Orquesta de Tango denominada “Sextango”, cuyos ejecutantes son profesores concertistas en cada instrumento bajo la acertada dirección del bandoneonista Omar Torres, talentoso director, compositor y arreglador. Además del maestro, componen el sexteto los cantantes Enrique Sanfilippo y Raúl Gallardo; primer violín, Pedro García; segundo violín, Francisco Plano; guitarra eléctrica, Claudio Zemp; Piano, Leonel Luquez; y contrabajo, Domingo Porta. Los presentes pudimos asistir a un concierto de tango digno de las mejores salas de espectáculos, con un adecuado sonido e iluminación y a un precio de la entrada muy módico. El maestro Omar Torres, extraordinario ejecutante del bandoneón, gran compositor y arreglador, reconocido a nivel nacional e internacional, con su proverbial sencillez, humildad y bonomía, propia de los grandes, explicaba previamente a la ejecución los autores de la letra y música de cada tema, agradeciendo al final el respeto y la atención dispensada. Invito a los rosarinos a estar atentos y a disfrutar de las ocasiones en que se presente este grupo orquestal para escuchar y disfrutar de estos extraordinarios músicos y cantantes de nuestra música ciudadana, sin necesidad de tener que viajar 300 kilómetros, ya que los tenemos acá, y “son de acá”.
Antonio Mogetta
LE 6.005.840
¿Qué pasó con mis reservas?
Quiero contar mi total insatisfacción con una empresa de venta de pasajes y destinos turísticos. Ante una reserva aérea efectuada el 13 de febrero del corriente, obtuve un correo con el número de la misma y con el aviso de ser notificado en las próximas 48 horas con la confirmación y las tarjetas de embarque correspondientes. A tres días del viaje, al chequear el estado de la reserva veo que ha sido cancelada y sin previo aviso. Cuando contacto al call center de la empresa, la operadora, que no tiene responsabilidad alguna en el resultado, no pudo darme ninguna solución y también se negó a brindarme un nombre responsable de la empresa para así dirigir un reclamo. No sólo nos acusaron de irresponsables por no haber llamado antes para ver qué pasó con la reserva, sino que nos hicieron perder noches de alojamiento en el destino elegido. Una vez más lamento y me convenzo de que el destrato que padecemos los argentinos día a día es mera responsabilidad nuestra por ser cómodos y no animarnos a cambiar este bendito país de una vez por todas. No nos dejemos engañar más, ni que nos sigan faltando el respeto. ¡Despertemos!
Christian Ernesto Altmann
DNI 21.953.530
Nuevo reclamo a Telecom
Quiero hacer público un pedido que mi madre ha efectuado ante Telecom el 24/02/2014 con su número de reclamo correspondiente, el cual no tengo en mi poder ahora, pero le comunicaron que debía esperar 72 horas para reponer la falla, y se trata de una columna de dicha empresa que está a punto o corre el riesgo de caerse, ya que solamente está apoyada sobre los cables de la luz. Mi madre ha llamado nuevamente y al ver que ya tiene un reclamo generado el operador le corta sin escucharla. Yo, personalmente, he llamado primeramente a la GUM y me notifican que ellos “no pueden hacer nada” y que “llame a Defensa Civil para que apuntalen dicha columna”, lo cual hice, obteniendo como respuesta que no pueden tocar algo que no les corresponde. Si nadie puede hacer nada, ¿esperaremos que se caiga sobre alguien o al caerse dicha columna se queda la cuadra sin luz y teléfono? Y después los lamentos como siempre ante tanta dejadez de parte tanto de la empresa como la del municipio. Para aumentar los impuestos sí que son rápidos.
José Eduardo Fabris
DNI 20.173.631
Muy bien Aguas Santafesinas
La semana pasada, amigos de lo ajeno me sustrajeron el medidor del agua instalado en la vereda. Por la mañana llamé a Aguas Santafesinas SA (0810 7772000) y me atendió Matías, relatándole lo sucedido. Me tomó el reclamo sugiriéndome que hiciera la denuncia policial (la hice esa misma mañana). Muy grande y grata fue mi sorpresa cuando al regresar a mi casa el servicio me lo habían restablecido (sin medidor), aproximadamente una hora y media después de mi llamado. Hago saber esto para dar mi agradecimiento por la rapidez de todo lo actuado por Assa y que no son todas palidas.
Pedro Lopergolo
DNI 6.053.381
Testigo de un robo
Jueves 6 de marzo, 18,45. Santa Fe y Felipe Moré. Semáforo en rojo, varios autos parados esperando la luz verde. Fuerte estallido del vidrio de la ventanilla delantera de un Logan gris plata. Un mutante, de jeans azules y remera negra, arrebata una cartera a una mujer que viajaba como acompañante y sale corriendo hacia la vía y se pierde entre las casas que durante años los gobernantes dejaron levantas a la vera de las vías. Bocinas de los otros automovilistas (no sé para qué). La señora llora, se toma la cabeza, quizás está herida. El conductor queda petrificado, no sabe qué hacer. Luz verde, los autos arrancan. Nadie hace nada (ni yo, que estaba estacionado al lado de ese coche). Impotencia, miedo de que el delincuente esté armado. Bronca. Me pregunto, ¿para qué está ese semáforo en esa esquina, donde ya se sabe que es escenario de múltiples arrebatos y robos? ¿La Municipalidad, no se da cuenta de que les sirven las víctimas en bandeja a los delincuentes? Por favor, pongan un patrullero en ese lugar como lo hicieron en avenida Pellegrini.
Edgardo Sánchez
Cuidemos nuestro bolsillo
Como más de un consumidor lo sabrá, y no se atreve a comunicarlo, yo diré que en un supermercado de la zona norte compré queso envasado de una marca conocida, cuyo precio por kilo, según la etiqueta, era de 109 pesos el kilo. Al llegar a la caja, veo que una pareja devolvía a la cajera cinco paquetes de cereales con fibras de marca conocida, porque en góndola su precio era de 25 pesos, y en la caja marcaba 29.90. Discusión de por medio, mandaron al cliente al mostrador de quejas para ver qué hacía, si le dejaban los paquetes al precio de góndola o los devolvían. Con la distracción no miré mi tiket pero cuando llegué a mi casa vi que el kilo de queso me lo cobraron a 115 pesos el kilo. Llevo la queja para que la gente se cuide, los ladrones también están detrás de los escritorios de inescrupulosos empresarios, que no sólo no son argentinos sino que aprovechan el “río revuelto” para “pescar” gente que inocentemente cree que compra más barato, y se está engañando.
María Elisa de Muri
DNI 4.252.108