Un recuerdo para Eugenio Helman
Una tía lo llevó al Colón y le cambió la vida para siempre. Y ese niño de pueblo chico, hijo de
un obrero, tuvo para siempre la música clásica como apoyo en los momentos buenos y malos.
Lunes 14 de Junio de 2010
Una tía lo llevó al Colón y le cambió la vida para siempre. Y ese niño de pueblo chico, hijo de un obrero, tuvo para siempre la música clásica como apoyo en los momentos buenos y malos. Conocía todos los rincones del Colón: el palco de las viudas, la acústica perfecta (menos en las filas 14 y 15 de la platea, donde el sonido es apenas metálico), la cúpula original dorada, luego pintada por Soldi en tonos celestes. No llegó a ver la reinauguración y qué feliz hubiera estado. Pero cada vez que un chico, sin entender, de repente se conmueva por un trozo de música, sin saberlo, estará haciendo un homenaje a su memoria.
Sonia Helman, soniahelman@gmail.com