Viernes 07 de Octubre de 2011
El crimen de la niña Candela Sol Rodríguez fue cometido por "una venganza no convencional" contra su padre y el sindicado autor material la habría asfixiado con sus manos porque era lo que habitualmente hacía con sus amantes cuando mantenía relaciones sexuales, según el fiscal del caso.
Estas conclusiones se desprenden del pedido de prisión preventiva formulado por el fiscal del partido bonaerense de Morón Marcelo Tavolaro contra seis de los siete detenidos en la causa.
Uno de los elementos que el fiscal consideró para pedir la prisión preventiva de Bermúdez como el presunto autor material del crimen por asfixia de Candela Rodríguez fue el testimonio de sus amantes que lo definieron como un "psicópata sexual" porque les tapaba la boca y la nariz para gozar.
De acuerdo al requerimiento del fiscal, al imputado "sus parejas anteriores e incluso amantes (...) lo han definido como un psicópata sexual, con preferencias a someter a sus juegos sexuales a menores de edad cautivándolos con provisión de ropas y drogas, según fuera el caso".
Para Tavolaro resultó "más que llamativa" la declaración de la madre de la anterior pareja de Bermúdez que "reconoció haber mantenido relaciones sexuales con el acusado siendo su juego sexual preferido el de someter a su pareja a la compresión de la nariz y la boca para lograr su satisfacción, sin importarle las consecuencias que producía". El fiscal recuerda que la mecánica de la muerte de Candela fue "la compresión con un elemento suave, como pueden ser las manos, de las narinas (orificios de la nariz) y boca, que llevaron al óbito de la niña a través de un paro cardiorrespiratorio traumático, secundario a asfixia por sofocación". Otro de los elementos considerados por el fiscal para acusar a Bermúdez fue el de un testigo de identidad reservada que señaló a un tal "Hugo" como el asesino y de quien dijo "se le fue la mano". l (Télam)