Sábado 11 de Diciembre de 2010
Rosario Central viene en picada desde lo futbolístico y anímico, algo muy llamativo a esta altura del campeonato. El propio presidente del club es posible que no comulgue con la posibilidad de incorporar un psicólogo porque piensa que algunos jugadores del plantel se sentirían "afectados", según sus propias palabras en una reunión con periodistas. No estaría nada mal recurrir a un profesional para levantar la autoestima de un plantel desarticulado por donde se lo mire, que viene haciendo agua y se está hundiendo como el Titanic. Central es grande, y debería pensar seriamente la comisión directiva en contratar un psicólogo canalla, que los hay y muy buenos, para intentar cambiar el rumbo de este negro presente. Los jugadores se lo agradecerán aunque algunos, en principio, no lo vean con buenos ojos. Esta es la opinión de un sufrido centralista.
Enrique Rodríguez Moreno