Viernes 23 de Abril de 2010
He seguido el debate suscitado por el proyecto elevado por el concejal Jorge R. Boasso y no deja de llamarme la atención. Mi esposo se moviliza con moto y casi siempre va acompañado de la nena. Además de usar el rodado para ir a trabajar, mi esposo lleva a tratamiento médico a nuestra hija en diferentes horarios. Y también la usa "con acompañante" simplemente para ocupar su tiempo libre, porque es su derecho. Estoy de acuerdo en que el tema de la inseguridad de los motochorros es un problema que hay que tratar con urgencia. Estoy de acuerdo en usar el chaleco con la patente impresa en letras claras y visibles; pero me parece discriminatorio que no permitan entrar a los usuarios de motos "con acompañantes" en horarios picos al centro. No todos los que tienen motos son motochorros. Los hay también trabajadores decentes, que utilizan este medio porque les ahorra tiempo o simplemente porque no tienen auto propio donde desplazarse más cómodamente. Creo que con este proyecto lo único que se va a lograr es poner en riesgo al resto de la población, ésto es, delimitar un espacio para crear otro en la periferia del centro. Y cuando esto ocurra, creo que ni el Chapulín Colorado va a poder ayudarnos. Propongo que los agentes de tránsito controlen con más restricciones a aquellos que van sin casco.
María Laura Córdoba, candelala@hotmail.com