Miércoles 13 de Abril de 2011
En épocas electorales se acrecienta la propaganda política de los distintos partidos. En realidad, aquella se centra en la difusión de las personas propuestas para los distintos cargos electivos. Poco se dice de los programas de gobierno en caso de acceder al poder. Del oficialismo, a nivel nacional, se presenta el llamado "Proyecto Nacional y Popular". Se considera que un proyecto de país es más que un programa de gobierno, que implica un derrotero común donde se plasman estrategias políticas, sociales, económicas, compatibilizadas por la mayoría de la sociedad, con continuidad en el tiempo y a ser cumplidas más allá del color político del gobierno de turno. ¿Los partidos de la oposición poseen un proyecto de país distinto al llamado Nacional y Popular? En caso afirmativo, sería impostergable que lo presentaran; además, sería una amalgama de peso para poder formar una verdadera alternativa política. En la Argentina hubo proyectos producidos por distintas generaciones. La ligada a la "Generación de Mayo" tuvo el suyo, como la "del 37", y "del 80" en el siglo XIX. En el siglo XX, se inicia la época de los gobiernos surgidos de la soberanía popular a través del voto obligatorio y secreto. Los diversos golpes militares impidieron la concreción de distintos proyectos civiles protagonizados por los dos partidos políticos mayoritarios nacionales: el radicalismo y el justicialismo. Este último es considerado la herramienta electoral de una estructura superior que es el movimiento peronista. El radicalismo también intentó construir un movimiento, el llamado tercer movimiento histórico, en época del doctor Ricardo Alfonsín. Transcurridos 27 años de democracia ininterrumpida, aunque considerando que varios presidentes constitucionales no pudieron completar su mandato, sería primordial que los partidos políticos opositores presentaran a la sociedad sus programas de gobierno y el proyecto de país que consideren más adecuado para iniciar el despegue definitivo de nuestra Nación.
Alejo Vercesi