Lunes 15 de Junio de 2009
"No sabemos cómo este empresario se metió con estos tipos". Un alto funcionario policial del departamento 9 de Julio se refirió así a un productor tambero de la provincia de Córdoba que fue detenido junto a un familiar y a otro hombre como parte de una banda mixta en la que están involucrados dos policías santafesinos y que, según las fuentes, sería responsable de varios asaltos en la zona aledaña a la ciudad de Tostado. De buena posición económica, el empresario apresado incluso llegó a denunciar un falso secuestro, a fin de justificar la ausencia de su domicilio familiar.
El productor, acusado como autor de robo calificado, es primo hermano de un hombre que vive en un barrio periférico de Córdoba capital y también imputado en el mismo episodio. No sólo tuvo participación en el asalto a la casa de un empresario de Tostado la semana pasada, sino que también proveyó una camioneta suya en la que se desplazaban los hampones y que ahora está secuestrada por la Justicia provincial.
El episodio por el que está bajo investigación, junto a otros cuatro cómplices, ocurrió el jueves 28 de mayo. Un grupo de ladrones ingresó en la casa del empresario Omar Roberto Montovani, ubicada en San Lorenzo 1736, de Tostado (a 439 kilómetros al norte de Rosario). Los delincuentes dominaron al hombre y a su familia y se apoderaron de una importante suma de dinero y joyas. Pero un testigo había observado la secuencia y llamó a la policía. Según dijo, la gavilla había llegado en una camioneta Chevrolet S 10 de doble cabina.
El rápido arribo de los agentes de la Unidad Regional XII motivó el escape de la banda, pero uno de sus miembros fue apresado a cien metros de la casa de Montovani. Se trata del cordobés Benito Alejandro Arizmendi, de 29 años, quien según los investigadores portaba un revólver calibre 38. Tras ese arresto, los pesquisas locales ubicaron la pata local del delito: Arizmendi confesó que el robo había sido entregado por dos policías.
La línea investigativa llegó hasta el oficial Daniel Ginés Simón y el cabo Miguel García, ambos empleados de la Unidad Regional V de Rafaela y radicados allí, quienes fueron detenidos días después. La pesquisa continuó y así se estableció que uno de los policías tiene familiares en Tostado. En esa línea, los investigadores creen que de ese contacto podría haber surgido el dato para dar el golpe.
Mala leche. Si bien los pesquisas no identificaron cuál de ellos era, uno de los efectivos solía viajar a la capital cordobesa donde le atribuyen conexiones "con el submundo del delito", según contó a LaCapital un oficial superior de Tostado. "En Córdoba buscaban gente para los trabajos", agregó. En ese marco, aparecieron en escena Miguel Angel Yllara, de 39 años, y su primo Juan Ramón Yllara, de 35 años, como otros de los presuntos enlaces del grupo.
Esas dos personas fueron detenidas recientemente. El primero en su casa de la capital mediterránea, el otro en la suya ubicada en el paraje conocido como La Para, a 130 kilómetros de esa ciudad. Los policías santafesinos le atribuyen a Juan Ramón ser dueño de un tambo en ese lugar y también de la camioneta Chevrolet S en la que se movían los asaltantes, que quedó secuestrada. Con relación al productor, trascendió que habría inventado la historia de un secuestro para justificar la ausencia de su casa en los días en que se produjo el asalto a la casa de Montovani.
"Por esos días salió en algunos medios de la zona diciendo que había sido secuestrado. Se llegó hacia él siguiendo la pista de la camioneta", apuntó un funcionario policial.