Sábado 04 de Julio de 2009
La Policía Nacional española dijo ayer que frustró la fuga de una cárcel de Las Palmas, Gran Canaria, de un narcotraficante italiano que planeaba huir del recinto usando un globo teledirigido de 4 metros de largo.
"La estrategia consistía en usar un zepelín de cuatro metros guiado a distancia por radiocontrol, con el objeto de introducir en la celda de Giulio B. un visor nocturno, un equipo de montañista y pintura de camuflaje", dijo la Policía Nacional.
El prisionero, de 52 años, había sido detenido cuando pilotaba un hidroavión con 200 kilos de cocaína procedente de Mauritania con destino España.
La policía arrestó a tres miembros de la organización del narco italiano, quienes habían acampado en una colina distante 600 metros del penal equipados con teleobjetivos y prismáticos. Durante meses, ellos analizaron las medidas de seguridad de la cárcel; incluso habían instalado sensores de movimiento alrededor de su tienda para detectar cualquier intromisión. Estaban esperando un paquete desde Bérgamo (Italia) con un zepelín teledirigido de cuatro metros de largo que pretendían enviar desde el monte a la celda del preso cargado con todo lo necesario para la fuga: un visor nocturno, un equipo de escalada con cuerdas y arneses y pintura de camuflaje (aunque el zepelín era del poco discreto color blanco).
En los registros realizados en Gran Canaria, los agentes hallaron una tienda de campaña y lentes de teleobjetivos usados por la banda para observar los detalles de seguridad en la cárcel desde una colina a 600 metros de distancia, además de planes elaborados por el preso.
La policía investigaba los planes de huida desde febrero, según los cuales Giulio B., una vez que consiguiese el equipo, debía ser descolgado hasta el exterior de la prisión, donde iba a ser recogido por un cómplice.
"Lo recogerían y se trasladarían hasta algún país extranjero, donde se refugiaría a la espera de conseguir documentación falsificada y continuar gestionando transportes de estupefaciente a nuestro país", añadieron los policías españoles. l
(Reuters)