Un policía y su esposa procesados por extorsión
Un agente que prestaba servicios en el Cuerpo Guardia de Infantería fue procesado por el delito de extorsión en perjuicio de un joven vecino y su esposa por ser cómplice de la maniobra. El uniformado está detenido desde marzo pasado luego de que amenazara de muerte con su arma reglamentaria a un muchacho de 18 años y le exigiera 30 mil dólares para no concretar el hecho. El joven le entregó el dinero y con los billetes el agente se compró un auto, una moto y una PC.

Jueves 20 de Agosto de 2009

Un agente que prestaba servicios en el Cuerpo Guardia de Infantería fue procesado por el delito de extorsión en perjuicio de un joven vecino y su esposa por ser cómplice de la maniobra. El uniformado está detenido desde marzo pasado luego de que amenazara de muerte con su arma reglamentaria a un muchacho de 18 años y le exigiera 30 mil dólares para no concretar el hecho. El joven le entregó el dinero y con los billetes el agente se compró un auto, una moto y una PC.

La pesquisa se inició luego de que un empresario —cuya identidad no trascendió— denunciara la maniobra en el juzgado de Instrucción 7, a cargo de Juan Donnola. Según esa presentación, todo empezó a partir de la relación de amistad que el hermano adolescente del policía J.J.G., de 34 años, tenía con el hijo del denunciante. El muchacho tiene 18 años y una personalidad "frágil y con rasgos asustadizos".

J.J.G. vivía en una casa de la zona sur de la ciudad con su esposa, S.M.G. y su hermano de 16 años. A pocos metros de allí residen las víctimas. En marzo pasado, el efectivo se acercó al hijo del empresario y lo amenazó de muerte exhibiéndole su arma reglamentaria. "Me tenés que conseguir dinero porque si no te voy a matar", le advirtió al muchacho.

Asustado, el joven recogió 30 mil dólares que estaban guardados en la caja fuerte de su casa y se los entregó. Pero l policía no lo conformó el monto y le exigió más.

Descubierto. Entonces, el muchacho comenzó a colectar la plata y un día el hermano lo sorprendió "contando" 5 mil pesos en la terraza de su casa. "¿Qué hacés con esa plata?", le preguntó. "Nada, son billetes falsos", respondió el joven en un primer momento. Pero después se quebró y contó la maniobra de la que era víctima. "El muchacho estaba mal, incluso amenazó con suicidarse", contó la fuente judicial.

Enterado del hecho, el padre del muchacho denunció el caso ante el juez Donnola y por orden de éste la Tropa de Operaciones Especiales allanó la casa del policía. En el operativo secuestraron un Renault Clio y una moto que el agente "había puesto a nombre de la mujer" tras comprarlos con el dinero obtenido. A raíz de esto, el magistrado interviniente procesó a la mujer del uniformado como cómplice secundaria aunque ya fue excarcelada.