Edición Impresa

Un policía irrumpió a los tiros en la Jefatura de San Lorenzo

Irascible. Uniformado y con el arma reglamentaria, buscó al jefe de la UR XVII, y después le disparó, sin alcanzarlo, a otro funcionario. "Gracias a Dios, no estaba porque justo había salido", dijo.  

Sábado 07 de Septiembre de 2013

Un agente de la policía de San Lorenzo ingresó durante la tarde del jueves a la Jefatura de esa ciudad y efectuó varios disparos, con intenciones aparentemente de atentar contra el jefe de esa unidad, el que no se encontraba en ese momento en el lugar. Luego se dirigió a la oficina del jefe de Orden Público, que sí estaba, y también le disparó, aunque sin alcanzarlo, hasta que finalmente fue reducido por personal de la dependencia.

"Entró con intenciones de hacer un daño grave". Así se refirió el jefe de la Unidad Regional XVII, comisario mayor Walter Miranda, al describir el accionar del policía. "Gracias a Dios, no estaba porque justo había salido", dijo.

El hecho ocurrió la tarde de anteayer, cuando el oficial principal Gustavo Daniel Urundez ingresó a la UR XVII provisto de su arma reglamentaria, una Taurus 9 milímetros. Tenía como objetivo al jefe policial Miranda, quien no estaba en el lugar. Fuentes policiales relataron a La Capital que el hombre se dirigió a la secretaría privada de la Jefatura y efectuó tres disparos. Allí ingresó y amenazó a la secretaria, cruzó el patio central y se dirigió a la oficina del jefe de Orden Público, comisario Daniel Corbellini, y previo cuestionarle algunas medidas tomadas anteriormente, efectuó un disparo con el arma que portaba. Afortunadamente no lo impactó.

Seguidamente, y gracias al accionar de personal que estaba presente en otras oficinas, se procedió a la reducción del policía díscolo. Así, el oficial Urundez quedó detenido y fue trasladado al penal policial de Rosario, donde quedó a disposición de la Justicia sanlorencina. En su contra se iniciaron actuaciones administrativas correspondientes. También pesa sobre él una denuncia penal.

Ebrio. Las mismas fuentes revelaron que el oficial se encontraba en estado de ebriedad, y se esperan los estudios para determinar si también estaba bajo los efectos de algún psicotrópico.

La ebriedad de Urundez fue confirmada a la emisora sanlorencina FM Vale por su mismo abogado, Alfredo Olivera, quien se presentó espontáneamente como defensor. El letrado argumentó que "el estado de ebriedad es un atenuante y no un agravante en los hechos. Tiene que ser sometido a un sumario y nadie puede ser juzgado sin proceso previo". Además, reconoció que el oficial utilizó el arma reglamentaria y estaba uniformado al momento de los hechos. Está claro que deben realizarse controles psicológicos para determinar si un policía puede o no portar armas".

El comisario Miranda, por su parte, explicó los hechos y agradeció "tener que haber salido a hacer un mandado; si no, otra hubiese sido la historia". El jefe policial dijo además que, dada la magnitud de lo que pasó y por el estado en el que se encontrada Urundez "está claro que tenía intenciones de hacer un daño grave".

Traslado. El jefe policial confirmó además que "se presume que Urundez estaba molesto por una cuestión relacionada a un traslado interno", tanto suyo "como de su pareja, otra empleada policial". El oficial se desempeñaba en la comisaría de Capitán Bermúdez, pero había sido trasladado, aunque sin ninguna sanción ni sumario, y estaba a la espera de nuevo destino. Su pareja, en tanto, también fue trasladada de Orden Público a Criminalística, contaron a este diario dentro de la Jefatura.

Sobre la presunta intención de matar al jefe policial, Olivera destacó: "No me consta que haya querido matar al comisario Miranda", al tiempo que recordó que "Urundez tiene un estado de presunción de inocencia; de lo que se concluya penalmente y administrativamente surgirán las consecuencias que luego deberá afrontar".

El policía quedó detenido en el penal policial de Rosario, a disposición del Juzgado de Instrucción de Distrito Judicial Nº 12 de San Lorenzo, a cargo de Eduardo Fillocco, por tres causas: amenazas coactivas (contra la secretaria privada), abuso de arma (por los disparos efectuados) y tentativa de homicidio (contra Corbellini, quien sufrió un golpe en la cara después de trabarse en lucha con el agresor).

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS