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Un policía custodia a una nena para evitar que sea desconectada del respirador

La rosarina Avril, de 4 años, está internada en Buenos Aires. Su padre dice que quisieron sacárselo. La confianza en el cura Ignacio

Domingo 02 de Junio de 2013

Los padres de Avril esperan que su hija despierte desde hace diez meses. Pero ella, una nena rosarina de 4 años, en coma, con traqueotomía y respirador, duerme en el Hospital Militar de Buenos Aires custodiada, desde hace una semana y durante las 24 horas, por un policía. La orden partió del Juzgado Civil Nº 87, y tras una denuncia radicada por los padres de Avril en la seccional 31ª, del barrio porteño de Colegiales.

"Una médica me dijo que mi hija no tenía actividad cerebral y que le podía desconectar el respirador sin autorización nuestra", aseguró el papá de la chiquita, Adrian Michela, de 29 años y metalúrgico, y confesó que ni a él ni su mujer, Silvina, de 40 años y desocupada, se le pasó "la idea por la cabeza". Según dijo el hombre, el padre Ignacio Peries le aseguró que su hija "sólo tiene un golpe en la cabeza y despertará".

La historia de esta pareja afiliada a la obra social Osecac (de los empleados de comercio) comenzó el 10 de julio de 2012. El relato cronológico de Michela sostiene que Avril jugaba con su mamá cuando le dijo que le dolía la cabeza. La mujer se preparó para llevarla al médico pero la chiquita vomitó, perdió el conocimiento y se desvaneció en sus brazos.

"Fuimos al (sanatorio) Delta, de allí al Hospital Italiano donde estuvo cuatro meses en terapia. Nunca nos dieron diagnóstico. Cuando nos avisaron que no había más nada por hacer la trajimos a Buenos Aires, por nuestra cuenta y tras consultar por internet a un centro de rehabilitación (Ciarec). Nos atendieron muy bien, le hacían ejercicios motrices y de respiración pero le agarró neumonía y debimos trasladarla de Villa Urquiza al hospital Sagrado Corazón, de Once". Pero, al decir de Michela, este no sería el primer ni último traslado de la pareja con la chiquita a cuestas.

"Volvimos a Ciarec y tuvo otra neumonía, ya menor. Debimos traladarla nuevamente, pero como no se enontraba lugar donde ya había estado la internamos en el Hospital Militar de Belgrano. Allí no recibimos, ni la nena ni nosotros, buena atención. Un día, sin nuestro permiso, gente del Incucai (Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante) le hizo análisis a Avril y este último domingo una médica de guardia, con los papeles en mano nos dijo que podía desconectarle el respirador a la nena sin necesitar de nuestra autorización, porque ya no había nada que hacer. Algo que ratificó el director del hospital y luego, ante un escribano que buscamos, negó".

Tras ese episodio, los padres radicaron la denuncia y ahora aguardan el resultado de un nuevo electroencefalograma que le practicarán a Avril mañana.

"Antes de todo esto, Avril, era una nena alegre, iba al jardín, cantaba y bailaba como Michael Jackson. Hoy pesa 30 kilos, mide 1,10 metro, tiene color, tempratura normal y mueve las piernas y los brazos cuando le hacemos cosquillas en la panza. No la desconectaremos, menos después de que el cura Ignacio nos dijo que despertará", sostuvo el papá.

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