Miércoles 21 de Octubre de 2009
Managua. — Una inesperada sentencia judicial dictada en Nicaragua y que permitiría la reelección del actual presidente Daniel Ortega desató ayer una tormenta en sectores de oposición que acusaron al gobierno sandinista de "romper el orden constitucional" del país.
El fallo judicial, que tomó por sorpresa a la oposición, fue emitido la noche del lunes por tres magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) proclives al gobernante Frente Sandinista, al aceptar un recurso presentado en favor de Ortega y de 105 alcaldes de ese mismo partido, que podrán ser reelegidos en 2012. La sentencia, dictada en ausencia de los jueces ligados al Partido Liberal (oposición de derecha), modifica de facto la Constitución de 1987 que prohíbe la reelección presidencial continua y que Ortega intentó sin éxito reformar en el Parlamento en las últimas semanas.
Las primeras voces de juristas, políticos y medios de prensa de oposición coinciden en calificar el fallo como "aberrante e inaudito". Para algunos supera incluso prácticas utilizadas por el dictador Anastasio Somoza, cuya dinastía familiar fue derrocada en 1979 por la guerrilla sandinista de la cual Ortega formó parte. La CSJ ordenó al Consejo Supremo Electoral habilitar a Ortega para volver a postularse en los comicios de 2011, lo cual las autoridades del tribunal acataron inmediatamente.
El fallo fue emitido en respuesta a un recurso presentado en favor de Ortega y de 105 alcaldes sandinistas, y por lo tanto sólo ellos resultarán beneficiados con la sorpresiva disposición legal. "Esto quiere decir que tenemos Frente Sandinista para rato", exclamó eufórico el ex guerrillero Edén Pastora ("comandante Cero") que hoy ocupa un puesto del gobierno.
La oficina de prensa de Ortega, que dirige su esposa Rosario Murillo, anunció que el mandatario enviará un mensaje a la nación, y divulgó un comunicado de respaldo emitido por los nueve países de la Alianza Bolivariana de las Américas (Alba).
Calificada de "aberrante" e "inaudita" por políticos opositores, la resolución declara "inaplicable" el artículo 147 de la Constitución de 1987 que prohíbe la reelección presidencial continua, el cual rige desde una reforma aprobada en 1995. "Anoche (lunes) se produjo una asonada, un golpe de Estado a la Constitución", dijo el presidente de la Corte, el liberal Manuel Martínez, que no participó en la decisión tomada por el vicepresidente de la CSJ, Rafael Solís, y otros colegas sandinistas.
Puja en el Congreso. La sorpresiva resolución judicial surgió después de varias semanas de impasse en el Parlamento, donde el oficialismo intentó sin éxito aprobar una reforma constitucional para autorizar la reelección, posible sólo con el voto de 56 de los 96 diputados. Analistas estiman que la aparente resistencia de los legisladores del Partido Liberal (derecha), que lidera el ex reo Arnoldo Alemán, a los sobornos, empujó a Ortega a recurrir al Poder Judicial, uno de los órganos del Estado subordinado al poder gobernante, para aplicar una reforma de facto a la Carta Magna.
La sentencia surge también en momentos de tensión entre el gobierno y sectores empresariales, a raíz de una reforma tributaria que propone duplicar impuestos. Economistas temen que se traduzca en la quiebra de miles de pequeños negocios, que conforman el 80 por ciento de las empresas del país.
Ortega, un aliado al presidente venezolano Hugo Chávez, dijo en julio que buscaba proponer la reelección de presidente y alcaldes para garantizar la soberanía popular de electores. El ex guerrillero marxista volvió al poder en enero de 2007 tras 16 años de oposición. Gobernó por primera vez en la década del 80 con el apoyo de Cuba y la ex Unión Soviética. Su gobierno estuvo bajo la hostilidad de Washington, que patrocinó a los rebeldes derechistas de "la contra" para combatirlo.