Domingo 06 de Mayo de 2012
Mi nombre es Natalia y hace ya más de tres años que trato de cobrar la cuota alimentaria de mi pequeña hija Pilar, la cual fue abandonada por su padre por más de dos años sin importarle durante este tiempo cómo estaba y demás necesidades de la pequeña. El formó un nuevo hogar con su actual pareja. Firmamos un acuerdo en diciembre de 2007 y hasta la fecha no ha hecho pago voluntario por sus propios medios; desde entonces que estamos con mi abogada rastreando dónde trabaja y ejecutando embargo judicial, pero renuncia o busca el despido. Ahora está viendo a la nena porque me hizo una denuncia por privación de contacto (falsa), pero de alimentos a la menor ni hablar. Luego de un año de haber renunciado en una empresa ahora trabaja en otra, a la cual en marzo le enviamos oficio de embargo y hasta el momento todo está en la nada y no ejecutan el embargo. ¿Qué hacer en una situación así? ¿Dónde está la Justicia para mi hija? ¿Dónde están los derechos del niño? ¿Por qué no puede hacer una vida normal?
Natalia Regueiro