Sábado 31 de Julio de 2010
Un confuso incidente se produjo ayer protagonizado por el piloto de una avioneta bimotor que había despegado de Buenos Aires con destino al centro de esquí de Chapelco, Neuquén, y estuvo durante varias horas en emergencia, lo que obligó a cerrar momentáneamente las operaciones de los aeropuertos de Ezeiza, Aeroparque y San Fernando.
La emergencia se manifestó pasadas las 13.20, cuando los controladores de vuelo del área metropolitana perdieron toda comunicación con la aeronave modelo Beechcraft B-200, matrícula LV-BMG, que había despegado minutos antes de la estación aérea bonaerense de San Fernando, supuestamente sólo con el piloto a bordo.
La odisea, que incluyó el cierre preventivo de aeropuertos y comunicaciones por un teléfono satelital que, casualmente, tenía el piloto de la aeronave, terminó cuatro horas después, a las 17.31, cuando logró aterrizar en Chapelco.
En ese pueblo patagónico, ileso y sin signos de conmoción, el piloto, cuyos datos filiatorios no fueron dados por las autoridades, se bajó junto a otro acompañante, que durante las horas que duró el incidente nunca había sido informado de la cuestión.
Según la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac), la aeronave partió a las 13.25 del aeropuerto de San Fernando y perdió la comunicación por radio frecuencia y el enlace de radar con el sistema de control aéreo.
Primer contacto. A los pocos minutos se pudo establecer contacto telefónico con el piloto de la aeronave y se lo asistió por esta vía para orientarlo hacia un aeropuerto alternativo. Por este motivo se produjo un cierre momentáneo de las operaciones de los aeropuertos de Aeroparque, San Fernando y Ezeiza, que volvieron a reabrir alrededor de las 14.22 cuando se estableció que la aeronave sobrevolaba la variante Pehuajo.
“Alrededor del las 15.30 se volvió a restablecer la comunicación a través de radio frecuencia y comenzaron a funcionar con normalidad los instrumentos de la aeronave”, precisó la Anac.
En los momentos en que se mantuvo la emergencia, las condiciones climáticas eran óptimas por lo que el piloto comunicó que con ese clima se dirigía hacia el aeropuerto de Neuquén, aunque luego decidió aterrizar en el aeropuerto de Chapelco.
Más allá del reporte oficial, en el principio de la declaración de la emergencia, cerca de las 14, voceros oficiosos habían indicado que la aeronave se había extraviado sobre el río de la Plata, en inmediaciones de la isla Martín García.
El piloto de la avioneta, después de declararse la emergencia, sobrevoló una amplia zona de la provincia de Buenos Aires, llegó a Pehuajó y tuvo como rumbo posible la localidad cordobesa de Laboulaye, pero por motivos que no se pudieron establecer, cuando el desperfecto solo y sin causa explicable supuestamente “se arregló”, lejos de aterrizar por seguridad decidió intentar cumplir su plan de vuelo.
Finalmente, y después de las cuatro horas de tensión la avioneta aterrizó en Chapelco.
A última hora, la Anac tuvo que comunicar que la avioneta LV-BMG marca BE 200 “además del piloto, llevaba como pasajera a su hija, quien no constaba en el plan de vuelo efectuado en San Fernando”. l (DyN)