Viernes 30 de Octubre de 2009
Los parques de Las Colectividades y Sunchales constituyen uno de los espacios más atractivos y tranquilos de Rosario; al menos para los que quieren olvidar las habituales imágenes del barrio o del centro, para disfrutar por unas horas el inmenso cielo que resigna su celeste ante el verdor de las islas del Paraná; el milenario río que navegaron los conquistadores rumbo al norte. Con el desmantelamiento de la manga de la Cerealera Servicios Portuarios, se va despejando un área para ser aplicada al mejoramiento del lugar. Y más allá, se destaca la esbelta silueta del Puente Rosario-Victoria, que pone un matiz vincular en el paisaje litoraleño. Pero también se destaca, y no precisamente por su belleza, la vieja estructura metálica que sobre la costa y a la altura de calle Balcarce, afea el panorama y representa un factor de potencial peligro. Es que frecuentemente los chicos juegan en ella subiendo hasta lo más alto, con riesgo de sufrir alguna caída de lamentables consecuencias. Muchos recordarán que en febrero de 2008, un muchacho de 14 años perteneciente al grupo de Raúl Castells murió ahogado al caer de un armazón que estaba emplazado en la orilla, a la altura de calle Moreno. Indignados, familiares del muchacho y gente de Castells destruyeron tal armazón. Deseo que no ocurra un accidente para que recién entonces las autoridades competentes decidan desarmar ese horrible monumento al hierro oxidado que se levanta como una afrenta al paisaje, en el final imaginario de calle Balcarce.
Edgardo Urraco, poesia4@gmail.com