Martes 07 de Febrero de 2012
Hace unos días, caminaba por lo que queda del espigón Maciel, lo que en su momento fue uno de los lugares predilectos de paseo junto al río de muchos rosarinos. Hoy el grado de abandono es espantoso. Han crecido espinillos en el medio de la vereda, detrás del Círculo de Amistad Marina, unos ejemplares cuyos troncos miden más de 10 centímetros de diámetro, lo que denota un período de crecimiento que supera en años los que la actual y anterior administración de la ciudad tienen en ejercicio del poder político. Y todavía insisten descaradamente con el Puerto de la Música, cuando ya tenemos el anfiteatro enclavado en la barranca; no es que falte un espacio para la expresión artística al lado del río. No es capaz esta administración de mantener este espacio (y cabe aquí señalar que un arruinado cartel indica que el lugar está en tareas de mantenimiento) ¡Que mentira más grande! Hace años que no se pega una baldosa. Me pregunto si alguno de estos funcionarios "progre" se sienten incómodos cuando retiran alguno de los lujosos barcos amarrados en los exclusivos clubes de la orilla, y quieren mantenerse alejados de las miradas de los contribuyentes. Para quienes no han tenido la oportunidad de conocer tan hermoso paseo, el mismo se encuentra en cercanías de la usina de Sorrento, entre el club de río mencionado y la costa, que es de señalar, es de fina arena. Como señalé al principio, sigo sintiendo vergüenza.
Heraldo Acosta / DNI 11.549.617