Miércoles 30 de Marzo de 2011
Barreda fue condenado en 1995 a reclusión perpetua por matar el 15 de noviembre de 1992 a escopetazos en su casa de La Plata a su esposa, Gladys McDonald, de 57 años, a sus hijas Cecilia, de 26, y Adriana, de 24, y a su suegra Elena Arreche, de 86. Tras pasar más de 16 años preso, en el 2008 se le otorgó el arresto domiciliario y fue a vivir a la casa de en la calle Vidal 2333, de su nueva pareja, Berta André. En enero pasado, fue filmado cuando regresaba a su departamento, tras haber concurrido a una farmacia del barrio, por lo que la debió regresar a la cárcel de Olmos.
En febrero, la Cámara de Apelaciones platense hizo lugar a un planteo de la defensa y le volvió a otorgar el arresto domiciliario, donde seguirá viviendo a pesar de haber quedado en libertad condicional.