Miércoles 17 de Junio de 2015
Afortunadamente ya quedan pocos meses para diciembre, y cambiará el gobierno en Argentina. Digo esto por que ya la presidenta quedará al margen del poder, y quien resulte electo nada tendrá que ver con esto que estamos viviendo los argetinos, que como siempre pensamos con el bolsillo y no con la razón a la hora e votar. Por eso ganó Menen en su momento la reelección, por el voto cuota, por eso creen que Cristina es Evita, sin importar la pérdida de valores, la corrupción o la inseguridad y las mentiras más escandalosas nunca antes vistas de una presidenta que deja cosas en positivo, pero que no le alcanzan para tapar las expresiones casi de una iletrada, como las referidas a los índices de pobreza en el país. Mucho en el debe, poco en el haber, es lo que deja esta pobre imagen de la presidenta, aunque las encuestas digan lo contrario. Debo admitir que la oposición no supo, ni sabe como encarar los graves problemas en todo orden que nos dejan como herencia. Por lo consiguiente creo que la Argentina entra en un poceso de última oportunidad, de que quien asuma, aunque no lo dijo en la campaña, use sus primeros 100 días en el poder para devolvernos la confianza, sentimiento que hoy los argentinos perdimos hace mucho y que nada, ningún plan económico, social o de seguridad se podrá llevar a cabo si no se reinstala en la sociedad este valor, basado en principios, entonces habrá una luz de esperanza. Quiera Dios que así sea, porque de lo contrario, negro es el panorama que viviremos los argentinos en los próximos cuatro años, gane quien gane.
Federico Wacker / DNI 17.026.130