Sábado 16 de Enero de 2016
Las ensayos clínicos de medicamentos son habituales, ya que sin pruebas en humanos el remedio no es aprobado. Los test son estrictamente controlados y supervisados por médicos. Pero ayer Francia se vio sacudida por el grave accidente.
Para los expertos se trata de un "acontecimiento absolutamente extraordinario". Tampoco la ministra de Salud francesa, Marisol Touraine, tenía "conocimiento de un incidente similar previo" en su país.
El laboratorio Bial estaba desarrollando el medicamento, pero los ensayos se llevaban a cabo en la empresa privada Biotrial. Es habitual que las farmacéuticas contraten a compañías independientes para realizar los test.
El director de Biotral, Jean-Marc Gandon, dijo que la mayoría de los voluntarios no se presentan por razones financieras sino "con la motivación de ayudar en los avances de la investigación médica o bien por la enfermedad de alguien de su entorno", agregó.
Inicialmente, el fármaco se administró sólo una vez, más tarde varias dosis más, como ocurrió en el caso de los seis hombres.
El drama comenzó el domingo pasado, en el cuarto día de ensayo. Un participante manifestó tener malestar y su estado empeoró rápidamente. "Pensamos que había sufrido un accidente cerebrovascular", dijo el profesor Gilles Edan del Hospital Universitario de Rennes. Finalmente, el paciente sufrió la muerte cerebral.
Al día siguiente, el laboratorio suspendió el ensayo. El resto de los afectados fueron presentando síntomas en la semana. En tres se teme que los daños sufridos sean irreversibles. Existe la esperanza de que mejoren, pero también el temor de que empeoren.Francia está consternada y quedan muchas preguntas en el aire.