Domingo 30 de Septiembre de 2012
Argentina: un país con buena gente, y con horribles dirigentes. Hipócritas, corruptos, trepadores políticos que se mimetizan permanentemente en su gran mayoría. Eso es lo que el común de la gente presiente a diario, y es por eso simplemente que el país no avanza económicamente en la medida de sus inmensas posibilidades. A pesar de tener muy pocos habitantes diseminados en su inmenso territorio, un territorio colmado con todos los climas y bondades que la naturaleza le ha otorgado en materia de lo que ha usted se le ocurra pensar. Pero, siempre un pero. Entre dos que se juntan y opinan distinto en cuanto a lo que les atañe, siempre en la mesa de algún bar, que es donde solucionan verbalmente un mal que viene de lejos, porque lejos de los dos está la verdadera realidad. Realidad donde siempre todo queda igual y en manos de sus representantes, que al fin y al cabo son los que encabezan este comentario.
Felipe Demauro
felipedemauro47@gmail.com