Martes 08 de Noviembre de 2011
Antes eran los “Sucesos Argentinos”, difundidos en todas las salas cinematográficas, los que maravillaban a la gente con sus imágenes en blanco y negro, mostrando los logros y los discursos en un país que avanzaba en múltiples conquistas laborales y en obras públicas, como nunca antes en sus 150 años de existencia. Hoy, tras el Bicentenario, “Argentina en Noticias”, muestra una impronta similar a todo color, y en medios de información totalmente masivos, cual lo son la televisión y la radio. Todo giraba, y gira ahora, en torno a dos personas que a mitad de camino, ostentando el poder político máximo legitimado democráticamente por la transparencia de las urnas, enviudaron. Es decir que desde entonces de manera individual, tuvieron que hacerse cargo de un timón, para que este barco “desde siempre cargado de incertidumbre”, en los mares de la geopolítica internacional, llegara a buen puerto como se suele decir vulgarmente. Pero dejemos de lado la masacre y la historia del 16 de septiembre de 1955 y situémonos en estas horas que transcurren cuando todo es placentero y todos los índices “virtuales o no” apuntan como un pulgar hacia arriba con una sonrisa de oreja a oreja. Dejemos de pensar que el año próximo tendremos que pagar 12 mil millones de dólares, en intereses de nuestra tan amada “deuda eterna”, que parece haberse convertido en un tema tabú. Convengamos en que contamos con una sociedad cada día más violenta, fragmentada y mediocre. Sociedad que contiene una enorme masa de jubilados, que deben conformarse con un sueldo demasiado escaso. Que contamos con miles de jóvenes parejas con varios hijos, que carecen de una vivienda digna y de un empleo estable. En fin, aceptemos que por ahora dicha sociedad se las arregla deleitándose con la frivolidad del "fútbol para todos" y el "bailando por un sueño". Pero, ¿usted sabe cómo es eso de llegar a fin de mes con muchos problemas por resolver y sin dinero? Bueno, así como usted también está el país. Piénselo.
Felipe Demauro