Sábado 14 de Febrero de 2009
Mentir es manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa. Aquellas personas que mienten adoptan esa modalidad como un hábito, viven fingiendo y engañando, por lo tanto pierden credibilidad frente a sus semejantes. Miente la clase política cuando expresa públicamente haber efectuado transformaciones en el país. Mienten los empresarios al querer justificar despidos por la disminución de la rentabilidad de sus negocios respectivos. Mienten los ciudadanos comunes porque desvirtúan la palabra empeñada, incumplen con sus promesas, cambian sus dichos de un momento a otro, fabulan inconmensurablemente. Por las razones señaladas, se ha dilapidado la confianza en Argentina. Cualquier concepto emitido genera dudas en los receptores porque no está asegurada la veracidad. En los tiempos actuales, el denominado "doble discurso" siempre dice presente. No hay seriedad ni autenticidad en el accionar diario. Se inventan historias innecesariamente, se describen irrealidades, se engaña sobremanera con frases absurdas... El ser humano deberá replantearse por qué actúa así.
Marcelo Malvestitti
marcelomalvestitti35@hotmail.com