Un operativo por demás irregular
El procedimiento que la policía realizó en la chacra de Alvear el pasado 4 de abril tuvo ribetes oscuros por todos lados. La desaparición de una bolsa de nailon negro que había sido secuestrada en el lugar y que quedó registrada en la filmación del operativo llevó a la fiscal Lucía Aráoz a denunciar el hecho en el juzgado de Instrucción 14, donde solicitó que se indague quien y por qué se la llevó. En ese sentido, trascendió extraoficialmente que esa bolsa fue levantada por un policía al grito de "bingo!" y contenía una importante suma de dinero.

Domingo 24 de Noviembre de 2013

El procedimiento que la policía realizó en la chacra de Alvear el pasado 4 de abril tuvo ribetes oscuros por todos lados. La desaparición de una bolsa de nailon negro que había sido secuestrada en el lugar y que quedó registrada en la filmación del operativo llevó a la fiscal Lucía Aráoz a denunciar el hecho en el juzgado de Instrucción 14, donde solicitó que se indague quien y por qué se la llevó. En ese sentido, trascendió extraoficialmente que esa bolsa fue levantada por un policía al grito de "bingo!" y contenía una importante suma de dinero.

En tanto, Gabriela Martinetti, cuidadora de la chacra y una de las personas detenidas y procesadas en la causa, denunció ante el juez Juan Carlos Vienna cuando amplió su indagatoria, que los policías que participaron del operativo le sustrajeron "una pulsera de oro y moneda extranjera, concretamente billetes de euros que aparecieron filmados y después no figuraron en el acta de secuestro", según describió Marcos Cella, su abogado. Por eso el profesional pidió la nulidad del operativo. "Todo fue harto irregular. Se robaron hasta los perros", dijo Cella en alusión a dos Golden Retriver.

Las mismas desprolijidades remarcadas por Cella las destacó el fiscal de Cámara Guillermo Camporini, quien afirmó: "Es una de las peores actuaciones que he visto a nivel policial tal como quedó filmado. Hay irregularidades en lo que hace a un montón de aspectos del procedimiento". Y agregó: "Yo no puedo saber qué había en la bolsa que un policía levanta y luego desaparece porque nunca la vimos, pero que hay una bolsa que desapareció, desapareció".

Como resultado de aquel procedimiento irregular se abrieron dos causas penales. Una por el secuestro de las armas, en manos del juez provincial Juan Carlos Vienna; y otra por los estupefacientes, que recayó en el juzgado Federal a cargo de Marcelo Bailaque, quien procesó a Diego Fabián Cuello, de 36 años; Facundo Sandoval, de 43; Gabriela Martinetti, de 28; José Ignacio Alvarez, de 38; y Carlos Rubén Ariola, de 36.