Lunes 23 de Febrero de 2009
La policía detuvo a un niño de 11 años en un colegio de la localidad de Wampun, en el estado norteamericano de Pennsylvania, bajo sospecha de haber asesinado a tiros a la novia de su padre, que estaba en el octavo mes de embarazo, según informó ayer la cadena de noticias estadounidense CNN.
El crimen fue descubierto por una hija de cuatro años de la víctima, según las informaciones, que alarmó a unos jardineros que trabajaban cerca de la casa. Otra hija de la mujer, de siete años, apuntó después al hijo del novio de su madre como sospechoso.
Ataque de celos. La policía indicó que "el niño habría matado por celos a la mujer de 26 años, a la que disparó con una escopeta mientras dormía". Según la CNN, las leyes estadounidenses autorizan que el tipo de arma empleada en el crimen sea utilizada por menores de edad para la caza. "El padre del niño se encuentra en estado de shock", añadió la CNN.
El niño fue llevado a una celda de la prisión local. "Uno no piensa ni siquiera en sus pesadillas en acusar a un niño de 11 años por asesinato", dijo el fiscal del distrito, John Bongivengo, según la cadena norteamericana. En el caso, agregó Bongivengo, "no hay hasta ahora indicios de maltrato o abuso infantil".
Las leyes del estado de Pennsylvania prevén además que todo acusado de homicidio sea juzgado como un adulto a partir de los diez años. En caso de ser encontrado culpable, el niño podría ser condenado a cadena perpetua.
En tanto, la Convención Internacional de los Derechos del Niño, consagrada en el Pacto de San José de Costa Rica, establece que los niños y adolescentes menores de 18 años no debe ser juzgados como adultos. l (DPA)