Milton tiene 13 años, mide menos de 1,40 metro y su peso oscila los 40 kilos. En la zona de barrio Alberdi en la que vive lo reconocen por el apodo de Peke y desde hace un mes practica kickboxing en el club Sportivo Alberdi, de Aráoz 1050, a siete cuadras de su casa. Poco después de las 19 del miércoles, cuando el chico salía del club con otros tres amiguitos, cuatro muchachos que circulaban en dos motos los emboscaron a metros de Valentín Gómez y Aráoz , en la zona noroeste de la ciudad. Uno de los motociclistas encaró a los pibitos y a punta de revólver los asaltó. Como los pibes no tenían nada de valor, el ladrón empujó a Milton y antes de que este cayera sobre la vereda le disparó. Fue un sólo disparo y el plomo hirió a Peke en el abdomen.
"Yo iba caminando hacia el club para practicar vóley cuando vi a los de las motos. Venían en contramano por Aráoz y cuando vieron a los pibes los esperaron a la vuelta del club, por Valentín Gómez. Cuando los pibitos pasaron, uno de los de la moto se bajó y los encaró. La clásica: lleva gorrita y capucha. Primero pensé que eran dos grupitos de pibes peleándose. Pero después escuché que uno le decía: «Dame todo». Y enseguida se escuchó un disparo. El pibe herido es un nenito", explicó una vecina, testigo ocasional del atraco.
"Nosotros salíamos del club después de practicar kickboxing. Serían las 19.15. Cuando doblamos para ir por Valentín Gómez, los de las motos nos quisieron robar. Yo les dije: «Amigo, no tenemos nada. ¿Querés los guantes?». Milton no se resistió. Estábamos muy asustados. El tipo lo empujó y le disparó", explicó uno de los amigos de la víctima.
Con un balazo en la panza, sin orificio de salida, a Milton lo llevaron al club y desde ese lugar pidieron una ambulancia. Los padres del pibe llegaron antes que la asistencia. Fue trasladado al hospital Eva Perón de Granadero Baigorria donde le realizaron una cirugía, en la que no pudieron extirparle el proyectil y quedó internado en estado reservado. Sus familiares confiaron que la bala le lesionó uno de los pulmones.
La vía que divide. El club Sportivo Alberdi es un viejo club de barrio. Fue fundado el 15 de abril de 1939. En su sede de Aráoz entre Valentín Gómez y Zelaya, en los confines de barrio Alberdi, los pibes del barrio pueden practicar defensa personal, pelota paleta, patín y voley. El club está a una cuadra y media de las vías, un mojón ineludible para marcar dos realidades vecinales diferentes. Todo depende de que lado de las vías esté ubicada la casa del vecino con el que se habla.
"Este barrio es una pena. Esta calle (Aráoz) es la peatonal de los choros. Uno puede verlos venir con las motos choreadas en contramano y cuando cruzan las vías, desaparecen", reseñó uno de los vecinos.
Araóz es una de las cinco cuadras que cruzan las vías entre la altura del 2000 (Superí) y el 3500 (Salvat). "Nosotros estamos a tres cuadras del barrio La Cerámica, pero el lugar más conflictivo no es ese sino el asentamiento que desde hace seis meses se instaló al costado de la vía", explicó otro vecino que también reside al este de la vía.
La otra vez. Milton vive a siete cuadras de Sportivo Alberdi. Desde hace un mes su rutina tras regresar de la escuela —cursa primer año— es ir al club para practicar el deporte que popularizó el actor belga Jean-Claude Van Damme. "Milton y los otros chicos van con lo mínimo indispensable al club. No lleva dinero, ni celular, ni mochila. Hace un mes le robaron una campera nueva, muy linda, que tenía. Le salieron dos, uno con un cuchillo y otro con un revólver. Fue acá en la esquina. Y como Milton no quería entregar la campera, uno de los ladrones le puso el revólver en la cabeza al amiguito. Así hasta que se la dio", explicó uno de los parientes del pibe herido.
Durante toda la mañana en varios sitios web se indicó que Milton había sido herido al resistirse al robo. Un dato desmentido no sólo por sus familiares sino por sus vecinos."Es mentira que el chico se resistió. El tiro se lo pegaron en la puerta de su casa. El pibe les dijo a los choros que no tenía nada porque salía con el short deportivo de hacer gimnasia en el club. Yo zafé porque pude entrar rápido a mi casa. Verle la carita de miedo a esta criatura de 13 años fue terrible. La bala le entró por el obligo y le salió por las costillas. Le vi la marca de pólvora en la piel. Fue horrible", relató Lionel, un joven vecino que asistió a Milton. "El nene no se desmayó. Lloraba y pedía ayuda. Con los amiguitos lo llevamos hasta el club mientras yo tocaba timbre para pedir ayuda. Pobrecito, estaba muy asustado. Le pregunté si quería que llamara a su mamá y me dio el número. Los padres llegaron antes que la ambulancia. La verdad es que así, ya no se puede más", indicó una doña de Alberdi, al este de la vía.