Lunes 14 de Septiembre de 2009
El muro de silencio comenzó a derrumbarse cuando 67 personas que habían asistido al instituto Antonio Provolo para sordos de Verona firmaron una declaración denunciando abusos sexuales, pederastia y castigos en la escuela, entre las décadas de 1950 y 1980, a manos de los sacerdotes de la Compañía de María.
Entre los firmantes, 14 juraron haber sufrido de abusos por años en Verona. Imputan en total a 24 personas, incluidos varios sacerdotes.
Vantini identificó a dos sacerdotes y dos laicos, tres de los cuales están vivos, pero pidió que no se hiciesen públicos sus nombres por temor.
"Sufrí depresión hasta los 30 años", dijo con el lenguaje de signos. "Mi esposa me dijo que era bueno que hablase porque me sacaba una carga de encima", agregó el hombre, quien estuvo en el instituto desde los seis hasta los 19 años.
Desmentida. El actual obispo de Verona, monseñor Giuseppe Zenti, acusó a los denunciantes de mentir y dijo que todo era parte de una disputa entre la congregación y la asociación de estudiantes sordos en torno a unas propiedades.
Pero cuando uno de los laicos acusados admitió haber tenido relaciones sexuales con los estudiantes, Zenti ordenó una investigación interna.