Domingo 05 de Febrero de 2012
Antes todo era real, al menos de eso estábamos convencidos. Allá por el 68 ya Sandro algo nos anticipaba en su tema "Tengo" cuando decía "tengo un mundo de sensaciones". Más cerca en el tiempo, el Mundial 78 nos legó la "sensación térmica". Ya en nuestros días, nuestros políticos, nuestros gobernantes y sus funcionarios se han hecho un festín con las sensaciones. Es más, todos tienen la sensación de que el pueblo no vive en la realidad y sólo ellos saben apreciarla adecuadamente. Así, se hizo tristemente célebre la "sensación de inseguridad", eufemismo político para decir -sin decirlo- que la calle está pesada o en otras palabras que los malvivientes tienen derechos que el ciudadano común no posee y obligaciones..., ninguna. Le siguen otras, "sensación de inflación", "sensación de falta de energía eléctrica" y otras tantas explicaciones de lo inexplicable. Para explicar que el modelo hace agua y que los recursos no se canalizaron adecuadamente. Por nuestra parte, ¿habrá que aceptar que sólo nos queda conformarnos con la sensación de que se están burlando de nosotros, que nos están mintiendo, que sólo se ocupan de resolver sus necesidades políticas/personales, en definitiva que sólo se miran el ombligo?
Jorge Colaccini d20@rosariarte.com.ar