Viernes 28 de Septiembre de 2012
Si estoy sentado a la mesa de un café y se aproxima un niño que me solicita algo para comer (los hay a montones) accedo a su petición. Cuando estoy por entrar a un supermercado y una madre con un bebé en sus brazos me pide que le compre algo para comer, al salir le entrego lo que me pidió. A menudo veo grupos de chicos reunidos repartiéndose alimentos que les regalaron en alguna pizzería o bar. Estas situaciones las vivimos a diario pero seguramente nuestra colaboración es totalmente exigüe dada la gravedad del problema. Estos niños son inocentes aún, no son culpables por el hambre que les carcome y aún no desarrollaron rencor u odio contra una sociedad que los mira de mala manera o los rechaza. Los grupos humanos aunados en algún propósito caritativo, los comedores escolares, los fondos de asistencia religiosa, las instituciones de beneficiencia no alcanzan ni alcanzarán a cubrir la necesidad básica alimentaria de miles de chicos lanzados a la calle desde sus hogares en busca de un mendrugo de pan. Con el devenir del tiempo, estos chicos aprenden a subsistir observando la mala actitud de sus mayores ya que no tienen ninguna otra oportunidad. Según el doctor Bernardo Kliksberg, asesor de importantes organismos internacionales, el continente latinoamericano produce alimentos suficientes para una población tres veces mayor. A pesar de ello subsiste un 16 por ciento de chicos desnutridos y 11.500 madres muertas anualmente por la misma causa. Todo esto en Latinoamerica, donde la riqueza aflora desde el subsuelo, la capacidad para producir agricultura es inmensa y la energía se genera económicamente. Lula Da Silva creó el programa "Hambre Cero" transfiriendo fabulosas sumas de dinero, tecnología y aprendizaje agrícola para 45 millones de brasileños con hambre. Dilma Rouseff tomó la posta con el programa "Brasil sin Miseria" para 16 millones de connacionales necesitados. Sabiendo que uno de cada siete seres humanos posee necesidades alimentarias insatisfechas entenderemos que cualquier cosa que se haga al respecto está justificada.
Rubén Mario Baremberg
D.N.I .6.012.531