Lunes 22 de Febrero de 2010
En otro episodio violento que estremeció las calles del barrio Tablada, un hombre de 42 años fue asesinado ayer a la tarde de cuatro balazos y otros dos resultaron heridos en una violenta gresca, aunque en este caso la motivación del suceso no tiene vinculación con una disputa entre bandas por el control territorial de la venta de droga en la barriada. Al parecer, según dijeron fuentes policiales, los contendientes resolvieron dirimir conflictos personales o familiares a tiro limpio y a cuchilladas.
A su vez, un portavoz de la investigación policial indicó que este hecho no está relacionado con el crimen de Lisandro Andrés Cuenca, el adolescente de 17 años baleado el sábado a la noche en el cruce de pasaje Villar y Ayacucho. "Al parecer este hecho (el de ayer a la tarde) fue por una cuestión familiar. Además, los dos hechos ocurrieron a varias cuadras de distancia", indicó un oficial que sigue de cerca la pesquisa.
Una fuente policial indicó que todo se inició cerca de las 18 de ayer en el cruce de Abanderado Grandoli y bulevar Seguí, debajo del puente que se levanta sobre Cepeda. A esa hora, algunos vecinos escucharon detonaciones de armas de fuego y se contactaron con el 911. Dos móviles de la Patrulla Urbana acudieron al lugar y distinguieron a tres hombres malheridos en un pasillo de la villa de emergencia que se levanta en la zona.
"Apenas llegaron los recibieron a los piedrazos y no pudieran averiguar bien lo que había ocurrido", comentó un portavoz de la Unidad Regional II. Sin embargo, los uniformados se enteraron de que a dos de los hombres heridos los habían llevado en autos particulares al Hospital de Emergencias. Al tercer herido lo llevó un móvil del Sies al mismo centro asistencial.
El que llevó la peor parte de la reyerta fue Adolfo Quiñones, de 42 años. Cuatro balazos le habían atravesado el cuerpo: dos en el glúteo izquierdo, otro en el antebrazo y otro proyectil le había perforado el tórax. Su vida se apagó cerca de las 20 de ayer. A su vez, Nicolás Sosa de 35 años recibió dos cuchilladas, una en la espalda y otra en el pecho mientras que a Diego Pedraza, de 29 años, un balazo le perforó el estómago y otro proyectil le atravesó el tórax. Pedraza fue derivado al Hospital Centenario.
Anoche, los pesquisas no tenían muchas precisiones con relación al hecho. "Al parecer, un tal Richard o Ricardo baleó a Pedraza y entonces Quiñones, que era el cuñado, salió a defenderlo y recibió los cuatro balazos", explicó el vocero. Anoche aún no estaba aclarado cómo fue apuñalado Sosa.