Lunes 17 de Agosto de 2009
En una violenta gresca ocurrida en una casa de la localidad de Zavalla, un muchacho de 31 años
mató a golpes a su propio padre. Tras el suceso, el agresor fue detenido, pero hasta anoche no
había declarado en la comisaría del pueblo.
La historia de Alejandro Demarco, el hombre asesinado de 57 años, estuvo
signada por las desventuras. Su adicción al alcohol, según una fuente policial, provocó entre otros
motivos que se separara de su esposa y se distanciara de sus hijos. Desde la ruptura matrimonial
vivía solo en una casa situada en el pasaje Serapio al 3500 (en la zona norte del casco urbano de
Zavalla), cuyo paisaje se está poblando de viviendas nuevas.
Demarco se ganaba la vida realizando changas pero su problema de
alcoholismo era muy evidente. “Muchas veces lo encontraron borracho y tirado en la
calle”, contó un portavoz policial. Por eso, los vecinos no se sorprendieron cuando, cerca de
las 8.30 de ayer, lo encontraron derrumbado en un zanjón seco frente a su propia casa.
Sin embargo, un rato después los mismos vecinos se inquietaron cuando
distinguieron las inmovilidad de Demarco y las marcas de violentos golpes que surcaban su cuerpo.
Eran las huellas de la cruenta paliza que había recibido.
Quienes encontraron el cuerpo sin vida de Demarco se contactaron con la
subcomisaría 31ª de Zavalla. Poco después, efectivos de esa dependencia y de la sección Homicidios
de la Unidad Regional II arribaron a la escena del crimen. El vocero policial indicó que el
changarín tenía puestos pantalones y calzado, pero el torso desnudo y con visibles rastros del
castigo que le habían infligido en la reyerta que, según los pesquisas, había protagonizado con su
hijo Sergio Daniel, de 31 años.
La pelea. Según la reconstrucción de los investigadores, cerca de las 21 del
sábado Sergio llegó a la casa de su padre desde la zona rural en la cual vive y trabaja como
“cuidador” de un campo. En el interior de la propiedad, al parecer, los dos hombres
comenzaron a discutir por cuestiones que no fueron precisadas. Sin embargo, la fuente indicó que a
Demarco y a su hijo lo separaban viejos conflictos personales.
Los decibeles de la disputa fueron en aumento. Los dos hombres primero
intercambiaron insultos y después se trenzaron en una gresca en la que abundaron trompadas y
patadas. La peor parte la llevó el padre. En medio de la pelea, se desplomó malherido al suelo y,
finalmente, su cuerpo fue hallado sin vida ayer a la mañana cuando ya Sergio se había esfumado de
la vivienda. “Presumimos que el hecho puede haber ocurrido entre las 21 del sábado y las 2 de
la mañana del domingo”, comentó un portavoz de la subcomisaría 31ª.
Tras el hallazgo del cadáver de Demarco, los pesquisas iniciaron la
investigación del hecho y recogieron algunos testimonios entre vecinos y allegados que apuntaron
sus sospechas sobre el hijo de la víctima. Entonces fueron a buscarlo a su casa y lo detuvieron.
Para los investigadores, el muchacho sería el autor del crimen ya que, en el cuerpo y en la ropa,
distinguieron signos de que había mantenido una pelea “reciente”.
Sin embargo, hasta anoche Sergio no había declarado en la dependencia
policial. En tanto, el cadáver fue trasladado al Instituto Médico Legal para la realización de la
autopsia de rigor. “Presumimos que murió a raíz de los golpes que recibió, pero hay que
esperar el resultado del examen para saber con precisión las causas del deceso”, explicó el
vocero de la subcomisaría 31ª.