Edición Impresa

Un Mourinho auténtico

Nadie se escapó de su discurso, por momentos bastante violento: Iker Casillas, los miembros del club que firman contratos, la prensa... Fue la versión más punk del gran Mourinho.

Sábado 04 de Mayo de 2013

Mientras los diarios se llenan de rumores sobre su posible sucesor, el técnico portugués José Mourinho radicalizó progresivamente su discurso en Real Madrid y ayer apareció su versión más fiera, la de un entrenador que cargó contra todo y contra todos.

   Nadie se escapó de su discurso, por momentos bastante violento: Iker Casillas, los miembros del club que firman contratos, la prensa... Fue la versión más punk del gran Mourinho.

   Sorprendió que apareciera ayer ante la prensa antes del partido de hoy ante Valladolid porque este tipo de citas, que casi nada le interesan, las suele dejar para su ayudante, Aitor Karanka. Pero abrió la puerta de la sala y entonces los periodistas tuvieron claro que Mourinho tenía un mensaje para dar. ¡Y vaya si lo hizo!

   Desde su eliminación de la Liga de Campeones ante Borussia Dortmund, el entorno de Real Madrid se agitó notablemente con el futuro de Mourinho y sus posibles sustitutos.

   Y varios futbolistas -entre ellos Cristiano Ronaldo y Casillas- declararon que no les interesaba cuál sería el próximo destino de su actual técnico.

   Además, el jueves varios hinchas abuchearon la salida de Mourinho de la ciudad deportiva de Real Madrid mientras éste quizás escuchaba en su coche los nombres de Carlo Ancelotti o Jupp Heynckes como aspirantes al banco que todavía él ocupa. Suficientes argumentos como para propiciar la aparición ayer de un Mourinho que por primera vez en mucho tiempo compareció ante la prensa sin su habitual vestimenta con el escudo de Real Madrid.

   Lo primero que hizo fue cargar como nunca, aunque sin mencionar su nombre, contra Casillas: “Si existe alguna cosita que podría haber sido más contundente y exigente hubiera sido en el final de la primera temporada traer a Diego López (arquero titular ahora)”.

   Acto seguido, atacó indirectamente al club, al que acusó veladamente de no satisfacer sus deseos: “Lo pedí, pero no llegó, y no hice lo suficiente para conseguir traerlo. Es una pena”.

   Luego llegó ese momento que tanto le gusta y que tanto domina: la teatralización de sus apariciones estelares.

   Para defender su trayectoria en Real Madrid, sacó uno de sus “celebres papelitos”, como él mismo denominó, para leer un listado de entrenadores que, según él, no fueron capaces de llevar al club a la altura que él lo elevó. Fue el momento elegido por las cadenas de televisión en su prime-time (horario principal): “Gané tanto, tanto, tanto, que igual las expectativas quedan más abajo”.

   Y siguió: “20 años sin ganar una Copa del Rey es porque no es fácil. No se puede borrar. La Supercopa es pequeñita, pero tres semifinales de Champions, que no me alimentan el ego ni me dejan satisfecho, no deben ser fáciles porque Toshack, Di Stéfano, Antic, Beenhakker, Benito Floro, Arsenio, Capello, Heynckes, Hiddink, Del Bosque, Queiroz, Camacho, García Remón, Luxemburgo, López Caro, Capello de nuevo, Juande Ramos, Schuster y Pellegrini... Son 18 entrenadores en 21 años, cinco semifinales de Champions”. Sólo omitió nombrar a uno, a Jorge Valdano, que fue destituido de Real Madrid como director general deportivo por petición del propio Mourinho.

   Y la conclusión: “El malo de Mourinho: tres años, tres semifinales de Champions. Es porque no es tan fácil conseguirlas. Pero repito, no me alimentan el ego. No soy entrenador del casi, pero la Liga de los récords es mía”, en alusión al campeonato que Real Madrid ganó con 100 puntos con él como entrenador.

   Lo que no dijo Mourinho es que en este tiempo de 21 años Real Madrid ganó tres Ligas de Campeones: dos con Vicente Del Bosque y una con Jupp Heynckes.

   El final de esa parte de su discurso fue otro momento desafiante, cuando le dijo al periodista que preguntó por su historial: “¿Quieres el papelito? Aquí lo tienes”.

   Su virulenta conferencia de prensa llegó en un momento en el que los periodistas dan por segura la salida de Mourinho, ya sea por voluntad propia o por orden de su club.

   El portugués mostró su versión más radical tras su eliminación del martes de la Liga de Campeones y ayer redobló su apuesta.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS