Un micro muy repleto
Siendo las 8 del pasado 21 de mayo, encontrándome en la intersección de las calles Muñoz y Laprida, asciendo detrás de otras cuatro personas al interno Nº 145 de la línea 103 bandera negra y, dado que este coche venía muy cargado de pasajeros, quedo ubicado sobre el estribo de la puerta de ascenso...

Jueves 28 de Mayo de 2009

Siendo las 8 del pasado 21 de mayo, encontrándome en la intersección de las calles Muñoz y Laprida, asciendo detrás de otras cuatro personas al interno Nº 145 de la línea 103 bandera negra y, dado que este coche venía muy cargado de pasajeros, quedo ubicado sobre el estribo de la puerta de ascenso, causa por la cual el chofer del micro me dice que "trate de correrme hacia el interior para poder cerrar la puerta". Pero como nadie se movió, no pude salir del lugar en que estaba, ante lo cual el conductor me pide que me baje y que espere el coche de atrás. Entonces le digo que detenga la marcha, y me manifiesta que lo hará en la próxima parada, donde se encontraba una chica haciendo señas para ascender. Al ver esto le manifiesto al conductor: "Me imagino que no dejará subir a nadie más". Al llegar al lugar desciendo de la unidad, como me lo pidió el chofer y ante mi sorpresa e indignación el conductor deja subir a la persona que esperaba en el lugar y emprende la marcha con ella ubicada en el mismo sitio en que yo viajaba y sin cerrar la puerta, dejándome a pie. Realmente, considero esto como una falta de respeto y una burla hacia mi persona, además del perjuicio que me causó la demora. Es por ello que invito por este medio a los directivos de la empresa para que se le llame la atención a este personal, ya que no cumple con sus funciones como debiera corresponder, máxime teniendo en cuenta la importancia del sueldo que se le abona.

Miguel A. Paladini,

LE 6.041.744

miguelpaladini@yahoo.com.ar