Jueves 07 de Mayo de 2009
Soy vecina del barrio Santa Lucía, un barrio con muy mala fama, es verdad. Pero también en este lugar hay gente (aunque usted no lo crea) que quiere salir adelante y no la dejan. Es mi caso y el de muchos en el barrio. Hoy yo quiero ser la voz que reclama. Soy universitaria, estoy cursando mi tercer año de licenciatura en Trabajo Social y me duele muchas veces no tener un colectivo que me lleve a casa. Hay una sola línea de colectivo que entra y es la línea 153 negra, que según el chofer que conduzca entra o no al barrio después de las 22. Y yo, ¡oh casualidad!, salgo de la facultad a las 23. Conclusión, termino no llegando a mi casa y debo quedarme a dormir en lo de una amiga hasta el otro día. Pregunto: ¿cómo quieren que estudiemos si no nos dan oportunidad de trasladarnos? Lo único que hacen es crearnos rencor y bronca de un sistema que si no tenés fuerza espiritual suficiente te quiere excluir de todo lo que por derecho te corresponde. De todas maneras, voy a terminar mi carrera para demostrarles que se puede. Y que no importa cuánto te discriminen. Si Dios está de tu lado todo es posible.
Carla Casiano,
carla_casiano@hotmail.com