Viernes 26 de Junio de 2009
Un chico de 16 años mencionado por un testigo como autor del crimen a balazos de un vecino de 33 años, en un incidente ocurrido el lunes en el barrio La Tablada, se presentó ayer a la mañana en Tribunales por propia voluntad. En una breve declaración ante la jueza negó tener que ver con ese delito. Sin embargo, a la tarde fue transferido al Instituto de Recuperación del Adolescente de Rosario (Irar) y quedó allí detenido.
El chico se llama Milton A. y ayer a las 7.30 llegó al juzgado de Menores Nº 3, a cargo de Carolina Hernández, acompañado por su padre y un abogado. Efectivos de la comisaría 16ª y de la Brigada de Homicidios habían realizado varios allanamientos para su captura luego de la pelea que derivó en el asesinato de Maximiliano Paiz, baleado en la cabeza el lunes, a las 15, en el cruce de Convención y el pasaje Falcón.
Esa tarde, de acuerdo al acta policial, hubo una gresca entre varias personas que culminó con balazos, uno de los cuales impactó en la cabeza de Paiz, lo que un día después provocó su muerte en el Hospital Clemente Alvarez.
El incidente ocurrió ante varias personas conocidas y de allí que rápidamente alguno de los presentes, según fuentes de la Jefatura, identficó al supuesto autor de los disparos. Por ello la policía buscó al menor señalado en varios operativos que llevaron al adolescente a presentarse ante la jueza.
La jueza Hernández dispuso la realización de un dermotest en Gendarmería Nacional, que se hizo ayer al mediodía, el fichaje del chico en la Brigada de Homicidios, la citación a indagatoria para hoy y el traslado del joven al instituto de Saavedra y Cullen. Por su edad el chico, que tiene al menos una anotación en Tribunales y nunca estuvo detenido, es penalmente imputable.
No hay arma. "El chico declara que no tiene nada que ver con el episodio. Lo acompañó su papá a presentarse y se encuentra tranquilo", dijo su abogado, Marcos Cella, quien agregó que en los operativos de búsqueda no se halló el arma utilizada en el ataque, aparentemente un revólver, ya que no se encontraron casquillos correspondiente a pistolas en el lugar del hecho.
Fuentes de la causa señalaron que la familia de Paiz y la del chico denunciado por el homicidio mantienen una larga enemistad en el barrio. El velatorio de Maximiliano Paiz se hizo recién ayer debido a que su familia donó sus órganos al Cudaio y fueron necesarias tramitaciones que postergaron el sepelio.