Miércoles 07 de Octubre de 2015
Estoy de acuerdo con el padre Fabián Belay, responsable de la Pastoral de Drogadependencia, cuando dice que “en Rosario no hay campañas de prevención de adicciones y hay un gran silencio en las currículas educativas” (artículo publicado el 2 del corriente este diario). Los clubes de Leones de la provincia de Santa Fe presentamos en el 2014 nuestro programa “Destrezas para la adolescencia” al Ministerio de Educación para lograr que se implemente en las escuelas santafesinas como se lo hace en Córdoba, Corrientes, Misiones, Chaco y otras. Este programa es altamente efectivo para la prevención del uso de la droga, la violencia y otras lacras, porque trabaja con los niños reforzando su autoestima y autoconfianza, tan necesarias para sentirse seguros y poder responder con valores positivos a los estímulos negativos que los rodean. Ante nuestra presentación nos informaron que ya tenían programas similares por lo que rechazaron la propuesta. No sé realmente cuáles son esos programas, porque como uno de los asesores de Leones Educando del distrito leonístico (“O2”) tengo contacto con varias escuelas de Rosario y en ninguna se implementan. Además comentan cuán desprovistas están de herramientas para trabajar en ese campo. Por el contrario, donde aplican “Destrezas para la adolescencia” notan cambios favorables, tanto en los alumnos como en los padres y la comunidad escolar. Lamentablemente no son muchos los colegios que pueden hacerlo en forma integral porque al no estar en la currícula sólo lo logran parcialmente. Es como dice el padre Belay, “cada institución, sea privada o civil, se va manejando como puede”. ¿Llegará el día en que nuestros gobernantes reconozcan que no lo saben todo, que a veces, lo que ellos tienen no es lo mejor, que siempre van a necesitar de otros? Sería bueno escuchar a las maestras de escuelas con estos problemas, a los sacerdotes de las villas que luchan denodadamente y sin ninguna protección contra vendedores de drogas, y drogadependientes para salvar a los que puedan. No es fácil, pero las utopías están hechas para pelearlas y lograrlas. Ayuden a los que trabajan contra la droga, pero no descuiden la prevención que podría darse en las escuelas. Si con esto consiguiéramos que por lo menos algunos chicos comprendieran lo que es mejor para su salud física y moral quizás ellos servirían de vínculo para lograr que otros se sumen. Sólo trabajando en red, familia, escuela y comunidad podríamos llegar a vislumbrar un mejor futuro para nuestros niños.
Erina Perla Cabales
perlacabales@gmail.com
Los malos ejemplos
La Capital publicó oportunamente una nota del periodista Guillermo Descalzi, del diario El Nuevo Herald de Miami, en abierta crítica al decadente sistema político de Estados Unidos. Lo fantástico resulta ser que cambiando nombres de personas y ciudades obtenemos como resultado una similitud enorme, en actitudes y procederes, con nuestro país. Evidencia irrefutable de que nuestros políticos no están solos en el podio mundial de la estupidez y el agravio. El periodista escribe: “Si alguien pensaba que la nuestra era una democracia de entendimiento, se equivoca, pues es de enfrentamiento. Nos enfrentamos todos, mucho más antes de las elecciones, y después no hallamos como amistarnos. Este es nuestro circo romano, y más adelante habrá más de esto porque nuestro circo es el de siempre”. Pregunta al pueblo, “¿no están cansados de todo esto? Sí, ya lo sé, todos estamos cansados. ¿Entonces por qué no cambian las cosas? Porque para eso tendríamos que cambiar primero nosotros, el pueblo, y nosotros no queremos cambiar, puesto que han instalado el veneno, y ese es el problema, porque el veneno envenena”. Para aquellos que la mentira norteamericana los deslumbra, deben darse por satisfechos de haber alcanzado la similitud deseada. Pero qué pena que hayamos copiado sólo los malos ejemplos.
Norberto Ivaldi
El juramento hipocrático
El 22 de septiembre pasado me caí al subir la escalera, y luego que el médico de guardia de Mapaci me sacara una radiografía comprobó que tenía una fractura en la cabeza del húmero. Me hizo un cabestrillo y me derivó a un especialista. De esta forma llegué al especialista en hombro de dicha institución, quien me indicó un cabestrillo a adquirir en una ortopedia específica. A los pocos días continuaba con mucho dolor y con una nueva radiografía observó que el húmero se había desplazado, por lo tanto la solución era la cirugía. Me dio los exámenes prequirúrgicos, la orden de cirugía e internación para mi obra social Iapos, conjuntamente con una orden para que se me provea de una placa para húmero proximal. Iapos la autorizó, pero según el especialista era frágil y necesitaba para la intervención una específica. Iapos no se negó a dármela, sólo me pidió que el médico explicara por escrito las razones de tal requerimiento. Me presento a la consulta y el médico explica que si hace esa nota Iapos por el artículo N° 8, le cobraría a él la diferencia; que fuera a la ortopedia y pagara la prótesis y luego le solicitara a Iapos el reintegro. ¿Bajo qué conceptos como paciente podría descartar una autorización, pagar 23.000 pesos de prótesis y reclamarle a Iapos? La fractura duele, la mano está edematizada, y ahora ¿quién hará esta cirugía urgente? Creo que los médicos tienen una instancia gremial para luchar por sus derechos, creo que los pacientes no merecemos estar en esta situación, creo en el juramento hipocrático.
Ana María Ferreño
DNI 6434190
¿Para qué debatir?
Se hizo el famoso debate. Debate: discutir dos o más personas sobre uno o varios temas exponiendo sus ideas y defendiendo sus opiniones e intereses. Cinco sobre seis candidatos se presentaron en la UBA a exponer sus ideas, a escuchar y responder algunas preguntas, ninguna muy incisiva, hechas por los propios candidatos. Un solo ausente. ¿Por qué no se debate? Muchas pueden ser las respuestas: ignorancia, miedo, conveniencia. Pero la respuesta fue otra: “Las propuestas de Daniel Scioli sobre los temas que se hablaron en el debate la gente los tiene muy claros. En todo caso los que votaron a Scioli conocen sus propuestas y con esa cantidad de gente (votos) no le alcanza para ganar. En realidad no debate porque tiene en claro que la población no los va a castigar, por eso tampoco debatió Rodríguez Larreta en Ciudad de Buenos Aires. ¿Y por qué no lo castigamos?, porque esta es la democracia que han construido en los últimos 25 años. Una democracia que no admite la crítica, que no entiende que disentir hace bien, que si escucho lo que el otro piensa puedo sacar datos que me sirvan a mí. Desde el FpV pedían una ley para debatir, tuvieron las mayorías necesarias para sacar las leyes que hubiesen querido para debatir, pero no lo hicieron. No lo hicieron durante más de diez años, menos lo van a hacer en un año donde los legisladores fueron a tres sesiones en el Congreso. ¿Qué tipo de electorado puede aceptar que su candidato no acepte debatir contra los candidatos que aspiran al mismo cargo? ¿Tan seguro puede estar el votante de los proyectos que quiere llevar adelante su candidato, cuando hasta hace menos de un año desde el mismo sector que hoy lo proclaman como “él candidato” lo defenestraban, lo maltrataban? Ese mismo candidato hasta hace unos años defendía el proyecto privatizador menemista, por qué cambio. Muchas preguntas que por no debatir nunca tendrán respuesta, y la única forma de que esto cambie es que los votantes nos pongamos a la altura de las circunstancias y castiguemos este tipo de actitudes.
Martín Klaric
DNI 26.977.043
Reparación en partidos de fútbol
Teniendo en cuenta los numerosos accidentes en partidos de fútbol con resultados muy graves para algunos futbolistas, como asimismo los inusuales comportamientos de ciertos jugadores con respecto a sus colegas de otros equipos, y expresando que debe haber una cierta justicia en los actos deportivos, propongo las siguientes reparaciones: 1) Si el jugador del equipo A (jugador agresor) lesiona (en forma voluntaria o involuntaria) a un jugador del equipo B (jugador agredido) y éste debe permanecer sin poder jugar una cantidad determinada de días, entonces: a) el jugador agresor no podrá jugar durante ese tiempo (es decir, el jugador agresor cumplirá la misma suspensión en el fútbol aunque no se encuentre lesionado). b) El equipo A deberá pagarle al equipo B el 50% del salario que cobra el jugador agredido por el tiempo en que éste no pueda jugar. 2) Si un jugador C comete una infracción que el árbitro no sancionó en un partido (por no haberla visto o por considerar que no era falta) y que luego a través del video del partido se aprecie y se reconozca una acción indebida hacia otro jugador, entonces el equipo perjudicado tiene el derecho de reclamar que se le aplique al jugador C la pena que corresponda a posteriori del partido que deberá cumplir en el futuro (tarjeta amarilla, tarjeta roja). Este artículo tiende a evitar que un jugador se beneficie o perjudique a otro jugador creyendo que hace una avivada y que nadie lo verá, cosa que las cámaras de TV que estén filmando el partido lo certificarán a posteriori. Estos simples hechos sumados a otros que seguramente se podrán analizar evitará sin lugar a dudas el mal comportamiento que los jugadores de fútbol vienen desempeñando en los últimos meses con desagradables consecuencias para el jugador agredido y para su equipo.
Domingo Tarzia
DNI 8.444.474
Volver a la enseñanza
Me decía una amiga que en Francia vieron importante volver a dar en las escuelas cálculos orales, lectura en voz alta y dictados. Me dijo que lo escuchó por radio y que lo compartía. Siguiendo el tema, le dije que también yo estaba de acuerdo, y que me gustaría que se volviera a implementar en escuelas de todo el país. Es más, fui un poquito más allá y agregué a nuestra charla que el retorno a la redacción, sea de tema libre o puntual, también estaría bueno, que nuevamente fuera incorporado. Creo que esto no es antiguo ni moderno. Agilizar la mente, poner énfasis en la creatividad, y recuperar el vocabulario como la ortografía y formas de expresarse, no tiene vencimiento válido. Al menos por parte de Francia y algún otro lugar que considere menester retomar lo que fue un hábito que dio sus frutos, es una decisión inteligente. Apunta a considerar a seres en formación, más allá del uso necesario de la computadora y cuánto puede aportar, aclarar y ofrecer. Pero niños y jóvenes deben comprender aún en una era de tantos cambios, la importancia real y concreta de no sustituir costumbres y acciones que harán de ellos personas pensantes. Con sentido común real. Con criterio propio y decisiones tomadas a conciencia. Ello debido a la reflexión o ideas, apoyadas en argumentos y convicción. Es lo que realmente les suma y los hace seres partícipes. El retorno a la lectura, será también una puerta que se abre para beneficio de cada uno, en primer lugar. Pero además, por lo que la observación y la experiencia dicta, trasciende lo personal y deja también sus semillas, en el tejido social, en el presente y porvenir.
Nora E. Cardarelli
DNI l4.5l0.012