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Un maxiquiosco de zona sur ya sumó 29 robos

Está en barrio Saladillo y a 400 metros de la comisaría 11ª. Los vecinos piden que se incrementen los patrullajes preventivos.

Miércoles 02 de Octubre de 2013

"Sonría lo estamos filmando", invita un cartel en el ingreso al maxiquiosco de Regimiento 11 173 bis, del barrio Saladillo. Sin embargo, la advertencia poco sirve: esta semana el local abierto en 2005 sufrió su robo número 29, el sexto de este año. Lo curioso es que el comercio está a menos de 400 metros de la comisaría 11ª y, según afirman sus dueños, ni una sola vez dieron con los responsables de esos atracos.

Y no es que los propietarios del lugar no los hayan denunciado. "Cada vez que se van lo primero que hacemos es llamar a la policía. Les hemos dado las filmaciones de cada robo y, en algunos casos, los teléfonos a los que llamaban antes de asaltarnos. Pero de todas formas eso no nos importa tanto, lo que pedimos es que lleguen antes; que hagan prevención", apunta Silvia Bacario, titular del comercio del barrio Saladillo.

En la computadora de la caja del comercio la mujer acumula una colección de atracos que la tuvieron como víctima a ella, a su marido, a sus empleados y hasta a sus clientes. Algunos emprendidos en grupos, otros en pareja o en solitario; con protagonistas adolescentes o mayores de edad; con capuchas o a cara descubierta y casi siempre con armas de fuego.

El local se llama California y allí la familia Bacario puso la diferencia económica que pudo hacer después de vivir algunos años en Estados Unidos. Inauguraron el comercio en 2005 y no pasó mucho tiempo hasta que tuvieron que lamentar el primer asalto. "Ahora ya vamos por el número 29. Este año ya fueron seis", asegura Silvia.

El local tiene un quiosco, dos cabinas para hablar por teléfono y 15 máquinas con acceso a internet. Además se hacen recargas de celulares y se venden pasajes de micro. Una garantía de que en el lugar se maneja efectivo, atractivo incapaz de contrarrestar con todos los dispositivos de seguridad que fue sumando el lugar: rejas, portero eléctrico, cámaras y alarma monitoreada por la policía.

El último robo fue el lunes pasado. A las 17.30 tres jóvenes ingresaron al local y tras exhibir un arma desplazaron al encargado de la caja, tomaron unos 700 pesos y paquetes de cigarrillos. Antes de irse caminando, se tomaron el tiempo de colocar todo en las mochilas.

Un reclamo común. La calle Regimiento 11 corre paralela a Lamadrid. Sobre esa arteria al 200 está el edificio de la comisaría 11ª, a unos 400 metros del comercio de la familia Bacario. Es una construcción antigua con techos de tejas, como muchas de las que pueblan ese sector del barrio Saladillo.

Los vecinos marcharon varias veces hasta allí para pedir que se incrementen los patrullajes y varias veces también escucharon a funcionarios policiales decir "que no tienen móviles o que no tienen personal, que elevan notas pidiendo más controles y no les responden. Ahora, qué es lo que realmente pasa, no lo sabemos", advierte Cristian Heredia, integrante de la organización Convivencia Sur.

El grupo se formó hace ya diez años para reclamar, entre otras cosas, estrategias para prevenir delitos, control social de las políticas de seguridad y ejecución de programas sociales en sectores vulnerables. "Ya estamos cansados. Los arrebatos de carteras y los robos a negocios son constantes. Sin embargo, no se ve ningún patrullaje", apuntó Heredia.

Sobre llovido, mojado

Cuando La Capital llegó al maxiquiosco de barrio Saladillo asaltado 29 veces, su dueña no estaba. Había ido a acompañar a su hija hasta la comisaría ya que minutos antes le habían robado la cartera. La joven estaba bajando ayer, a las 14, del colectivo 146 en Regimiento 11 y Cepeda cuando dos muchachos en moto le arrebataron sus pertenencias. Atraco con el que, aseguran los vecinos, conviven a diario las mujeres en el barrio.

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