Viernes 22 de Marzo de 2013
La jueza Alejandra Rodenas le tomará hoy indagatoria a Julio Camaño por el homicidio de su hijo. La medida será el primer acto importante del trámite penal en el que tendrá un peso importante los estudios psicológicos que se requerirán sobre el jardinero detenido. Esto para definir su condición de imputable o no imputable. El homicidio de un hijo es considerado con frecuencia, según el perfil del juzgado, un acto de locura. A veces por desatado por un brote psicótico momentáneo.
Rodenas estuvo ayer en la casa donde ocurrió la tragedia. "Es un domicilio modesto que no llama la atención por su pobreza sino por el notorio abandono y la suciedad", dijo ayer la magistrada. "Aunque lo preliminar del trámite obliga a ser cautos la impresión inicial sugiere que hay son indicios de algo desestructurado en ese hogar. El estado de suciedad de los ambientes y el baño son cosas que no tienen que ver con la pobreza", agregó.
En soledad. La magistrada dispuso que Camaño quede alojado hasta hoy en la comisaría 20ª en un espacio individual. Proteger del contacto con otros internos a una persona acusada de un hecho semejante es importante para su integridad.
Una psicoanalista rosarina que trabaja sobre el estudio de locuras parricidas, María Cristina De Biasi, dijo a este diario en una oportunidad que en este tipo de casos la psiquiatría propone la alternativa de decir si el sujeto es responsable o no al momento del acto. "Se procura entonces definir si no hubo conciencia porque existió obnubilación o si el implicado es un perverso. esa alternativa que define todo desde la decisión voluntaria o la irracionalidad saltea una posibilidad. Se ubica en un sujeto al que no le supone ningún inconsciente. Y estos actos no suelen ser activados desde la conciencia".