Un laboratorio paga a víctimas de un ensayo clínico en Nigeria
Después de negarlo durante más de una década, y de afirmar que aquellos niños no habían fallecido por culpa de su antibiótico Trovan sino por las enfermedades que entonces, a mediados de 1990, hacían estragos entre la población nigeriana, la multinacional farmacéutica Pfizer ha reconocido —al menos tácitamente— que actuó al margen de la ley cuando en 1996 mandó a un equipo a Nigeria a probar un medicamento trovafloxacino, de nombre comercial Trovan, para curar la meningitis.

Jueves 09 de Abril de 2009

Después de negarlo durante más de una década, y de afirmar que aquellos niños no habían fallecido por culpa de su antibiótico Trovan sino por las enfermedades que entonces, a mediados de 1990, hacían estragos entre la población nigeriana, la multinacional farmacéutica Pfizer ha reconocido —al menos tácitamente— que actuó al margen de la ley cuando en 1996 mandó a un equipo a Nigeria a probar un medicamento trovafloxacino, de nombre comercial Trovan, para curar la meningitis.

La compañía estadounidense utilizó sin los permisos necesarios y en contra de la normativa internacional a 200 niños en 1996 en plena epidemia de meningitis en Nigeria. El experimento acabó con la muerte de 11 de ellos y toda clase de gravísimos problemas para los demás: ceguera, sordera, lesiones cerebrales y parálisis.

Ese reconocimiento tácito quedó consignado en la decisión de la empresa de pagar 55 millones de euros —la mitad a las familias y el resto para la reconstrucción de un hospital— con la condición de que los afectados retiren la causa.  (Reuters)