Un joven quedó en medio de una pelea ajena y lo mataron de una puñalada
Hacía poco más de un mes que Florencio Alberto Cáceres, de 20 años, había llegado a Rosario desde la ciudad chaqueña de Roque Sáenz Peña para mitigar la pobreza trabajando como cartonero junto a su familia. En la madrugada de ayer, como una paradoja del destino, encontró la muerte en un sitio tan marginado como el que había dejado atrás: la villa que se levanta en el cruce de Pasco y Lima, en la zona oeste de la ciudad.

Lunes 14 de Septiembre de 2009

Hacía poco más de un mes que Florencio Alberto Cáceres, de 20 años, había llegado a Rosario desde la ciudad chaqueña de Roque Sáenz Peña para mitigar la pobreza trabajando como cartonero junto a su familia. En la madrugada de ayer, como una paradoja del destino, encontró la muerte en un sitio tan marginado como el que había dejado atrás: la villa que se levanta en el cruce de Pasco y Lima, en la zona oeste de la ciudad. Todo indica que quedó en medio de una gresca a la que era ajeno y uno de los contendientes le asestó una puñalada mortal.

  Cáceres tenía 20 años y vivía con sus padres y sus seis hermanos en una casilla con techo de chapa en Ancaste al 2600, un pasaje de tierra de una cuadra de extensión situado entre 27 de Febrero y Gálvez. Se ganaba la vida recolectando plásticos en un carro con su tío.