Miércoles 16 de Septiembre de 2015
Un joven de 21 años fue condenado ayer a 17 años de prisión por haber asesinado de un escopetazo, hace un año y medio, a un vecino que le reclamó por el robo de un televisor en un humilde sector de Villa Gobernador Gálvez. El acusado además fue declarado reincidente en un fallo unánime de los tres jueces que intervinieron en el juicio oral y cuyos fundamentos se darán a conocer la semana que viene.
La condena alcanzó a Oscar Ramón "Bebo" Fernández, de 21 años y que trabaja como ciruja, por un crimen ocurrido el 18 de marzo de 2014 alrededor de las 14.30 en el barrio La Tablita de Villa Gobernador Gálvez. Ese día disparó una escopeta contra su vecino Jesús Daniel Careaga, a quien hirió en el pecho en medio de una pelea y le provocó la muerte.
Por el mismo caso ya había sido condenado en un procedimiento abreviado Juan Contreras, acusado de herir con un arma de fuego en medio de la pelea a Samuel Alejandro Careaga, hermano del hombre asesinado. Recibió dos años y medio de prisión por los delitos de abuso de armas y lesiones.
Reacción. Poco más de un año después de haber sido detenido Fernández llegó a juicio oral. El jueves pasado, en la audiencia final, pidió declarar y planteó que su reacción fue defensiva: "Cuando llegué a mi casa había tres personas armadas apuntando a mi esposa y a mis hijos. Lo único que hice fue defender a mi familia", dijo tras escuchar los alegatos.
El fiscal Florentino Malaponte pidió que le dieran 23 años de cárcel. Los defensores públicos Darío Pangrazi y Juan Pablo Nardín requirieron la absolución por entender que su asistido mató en un acto de legítima defensa. O que, en caso de condena, le impusieran el mínimo legal que ronda los 11 años.
En ese marco los jueces Gonzalo López Quintana, Héctor Núñez Cartelle y Juan Carlos Curto, luego de valorar las pruebas "en deliberación secreta y por unanimidad", resolvieron condenar a Fernández a 17 años de prisión como autor de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego, además de declararlo reincidente por primera vez ya que contaba con un antecedente de condena.
Familias. El crimen de Careaga ocurrió en la casilla 79 del barrio La Tablita, una villa del sudoeste villagalvense. El hombre fallecido había vivido en ese barrio antes de mudarse a la zona sur de Rosario, pero seguía teniendo familia allí.
Ese día una familiar suya sufrió el robo de un televisor en una casa del sur rosarino y el hombre fue a la subcomisaría 26ª a presentar la denuncia. Con el correr de las horas se dirigió al rancho en el cual creía que estaba el aparato. Eso originó una pelea violenta, con amenazas y puñetazos, que culminó cuando Fernández, amigo del dueño de la vivienda, le disparó un fatal escopetazo.
Careaga fue llevado al hospital Gamen y poco después llegaron otras dos personas que estuvieron en el lugar del incidente. Uno era su hermano Samuel, baleado en una pierna. El otro fue Juan Contreras, que tenía cortes en el cuero cabelludo y fue condenado en un juicio abreviado.
Una vez cometido el homicidio, allegados a la víctima quemaron cinco casillas y amenazaron a los bomberos cuando llegaron a apagar el fuego. El imputado estuvo prófugo más de dos meses y fue detenido el 21 de mayo del año pasado. Desde entonces pasó más de un año en prisión preventiva a la espera del juicio que culminó ayer.
Agravado. En los alegatos finales la fiscalía tomó distancia de su planteo inicial de encuadrar el caso como un homicidio alevoso, delito que prevé prisión perpetua. Finalmente Malaponte pidió condenar al acusado por homicidio agravado por uso de arma de fuego, que es la figura por la cual se inclinó el tribunal.
La defensa de Fernández había pedido la invalidación del alegato fiscal de apertura. Uno de los puntos del fallo respondió a ese planteo: como la fiscalía se corrió de esa postura inicial, los jueces directamente declararon abstracta la cuestión. El miércoles próximo se darán a conocer los fundamentos del fallo.