Viernes 27 de Marzo de 2009
Un muchacho de 24 años sufrió una herida de bala en el pecho al ser asaltado por dos hombres que lo sorprendieron en la parada de ómnibus de barrio Acindar, en la zona sur de la ciudad. El joven fue interceptado cuando se dirigía hacia su trabajo y los ladrones pretendieron quitarle una mochila y un teléfono celular, pero como la víctima se resistió decidieron dispararle y luego escapar.
El episodio ocurrió alrededor de las 9 de ayer, en la esquina de Crespo y Mosconi. Darío Escalada, quien vive a pocos metros de allí, había salido de su casa con intenciones de tomar un colectivo que lo transportara hacia su trabajo. Liliana Giovannini, la mamá del muchacho lesionado, contó a este diario que Darío trabaja como empleado de una fotocopiadora del centro y que todos los días a la misma hora se para en esa esquina para tomar el 131.
Dos en moto. Fuentes policiales indicaron que el joven fue sorprendido por dos jóvenes que llegaron en moto. El hombre que iba en el lugar del acompañante bajó y fue directamente hacia Escalada, apuntándole con un arma. Los delincuentes quisieron quitarle la mochila en la que llevaba unas prendas y el teléfono celular, pero el joven se resistió y como respuesta recibió un disparo que le impactó sobre el flanco izquierdo del cuerpo. La bala, que sería de calibre pequeño tipo 22, ingresó por la parte baja del abdomen.
Tras la agresión, los delincuentes escaparon y Darío alcanzó a caminar los 50 metros que lo separaban de su casa. Llegó por sus propios medios, abrió la puerta y se tiró sobre uno de los sillones. "Mamá llamá una ambulancia", escuchó Liliana, quien ayer por la tarde no podía reponerse del susto. "Por suerte una vecina, que vio todo desde el principio, llamó al Comando Radioeléctrico y al Sies, porque Darío comenzó a ponerse pálido enseguida. Primero llegó la policía. Lo cargaron en un patrullero y salieron con mi marido hacia el hospital", recordó Liliana.
Un instante. Darío quedó internado en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez. Allí, según se informó, ingresó desestabilizado desde el punto de vista hemodinámico y después del mediodía se lo sometió a una operación. Luego quedó alojado en la sala de cuidados intensivos en observación y con un pronóstico reservado. "Estamos destruidos y muy impresionados de cómo en un instante te puede cambiar la vida para siempre. No buscamos venganza porque esto fue consecuencia del azar. Darío es nuestro único hijo y rezamos para que se recupere, es joven y fuerte", describió la mamá de Darío.