Miércoles 20 de Agosto de 2014
La policía de Tailandia descubrió en un lujoso apartamento de Bangkok nueve bebés con nueve niñeras y una mujer embarazada, en un país donde el negocio de alquiler de vientres florece por el vacío legal. Sin embargo, el apartamento escondía otra historia. Los nueve bebés, seis niños y tres niñas, tienen todos el mismo padre: un japonés de 24 años llamado Mitsutoki Shigeta, quien se marchó al extranjero tras el registro policial en la propiedad.
La policía encontró documentación que remite a al menos once madres de alquiler con 15 niños, todos con el mismo padre: el joven Shigeta de 24 años.
¿Quién ese tipo? ¿El líder de una secta? ¿Un pedófilo? ¿Un megalómano?, se preguntaban los diarios.
El Japan Times conversó con Mariam Kukunsashvili, vinculada al negocio de las maternidades subrogadas y que tiene a Shigeta entre sus clientes.
Shigeta quería procrear hasta 1.000 bebés, dijo Kukunsashvili al diario. "Lo mejor que puedo dejar en el mundo son muchos hijos", cuenta que le dijo. Los hijos se ocuparían de su imperio empresarial y de su legado.
La prensa nipona, aunque cautelosa, apunta que Shigeta es hijo de un multimillonario japonés que figura en la lista Forbes como uno de los hombres más ricos de Japón. El propio Shigeta es inversor financiero.